Renato Veiga pierde solidez y Pau Navarro y Rafa Marín empiezan a presionar su sitio en la defensa grouget

Periodista Deportivo |

El central portugués acumula 1.743 minutos esta temporada pero el penalti ante el Getafe y las dificultades ante el Barça han abierto un debate que antes no existía

Renato Veiga llegó al Villarreal en verano de 2025 procedente del Chelsea con un coste de entre 24 y 28 millones de euros y se ha convertido en uno de los jugadores más utilizados por Marcelino García Toral: 23 partidos ligueros, 19 como titular y 1.743 minutos. Sus registros defensivos son consistentes, cerca de 57 intercepciones, 46 bloqueos y 45 entradas, con buenos porcentajes en duelos aéreos y terrestres. El problema es que el tramo reciente no está siendo tan limpio como el primero.

Los dos momentos que han abierto el debate

El primer aviso llegó en la derrota ante el Getafe por 2-1 en el Coliseum. Veiga disputó los noventa minutos pero cometió una falta en el minuto 39 que, tras revisión del VAR, acabó en penalti para los madrileños. La acción también le costó tarjeta amarilla y marcó uno de los momentos clave de un partido donde el Villarreal sufrió más de lo habitual en defensa.

Las críticas más intensas de la temporada, sin embargo, llegaron ante el FC Barcelona. En el 4-1 de Montjuïc, el central portugués evidenció dificultades para seguir la movilidad del ataque azulgrana en un encuentro donde el conjunto groguet fue desbordado colectivamente.

Cuando funcionó y cuando no

El contraste con los duelos ante el Valencia CF es llamativo. Tanto en la victoria 0-2 en Mestalla como en el 2-1 posterior en La Cerámica, Veiga completó los noventa minutos con seguridad, buena lectura del juego y salida de balón fiable. Dos partidos que demuestran que el nivel está ahí. El problema es que no aparece con la misma regularidad.

Ante el Levante, su participación fue irrelevante: entró en el 79′ con el partido ya encarrilado y apenas tuvo intervenciones destacadas.

La competencia que empieza a apretar

El bajón coincide con el buen momento de Pau Navarro y con la presencia de Rafa Marín como alternativa real. Si Marcelino ve una grieta en su sistema defensivo, el debate sobre la titularidad en el centro de la zaga tiene ahora más argumentos que hace dos meses. Veiga sigue siendo titular pero ya no es intocable.