Marcelino cierra la sesión ante el Barça con Gerard Moreno al margen y Pape Gueye recuperándose

Periodista Deportivo |

Tras llevarse el derbi valenciano, el Villarreal prepara la visita al Camp Nou con la misión de acercarse a la Champions.

El Villarreal CF se planta este sábado en territorio azulgrana para medirse a uno de los candidatos al título en la jornada 26 de LaLiga. Los precedentes recientes invitan al optimismo: tres triunfos en sus últimas cuatro visitas ligueras entre el Olímpico y el Camp Nou, con dos zarpazos consecutivos.

Tras el importante triunfo ante el Valencia, el conjunto de Marcelino arrancó la semana con sesión a puerta cerrada en la Ciutat Esportiva José Manuel Llaneza, afinando automatismos y carga táctica. El plan pasa por blindarse atrás y castigar los espacios que deja el equipo de Flick en la retaguardia.

La nota más alentadora llegó desde la enfermería: Pape Gueye, tocado en el muslo en el derbi valenciano, completó buena parte del trabajo con el grupo y evoluciona favorablemente. Su presencia en Cataluña gana enteros, un refuerzo de peso para un duelo que promete y mucho.

Old Trafford lo seduce

El Manchester United rastrea el mercado en busca de un mediocentro de carácter, un molde que encaja con Pape Gueye. La previsible salida de Casemiro abre un vacío sensible en una sala de máquinas que no admite tibiezas.

El Villarreal no se mueve de los 60 millones de euros, cifra que considera coherente con su peso en el proyecto y su rendimiento sostenido. En este curso, el pivote de 27 años jugó 26 partidos entre Liga y Champions, convirtió tres goles y repartió una asistencia.

Gerard Moreno no llega

El parte médico del Submarino Amarillo sigue siendo un lastre estructural: Pau Cabanes y Logan Costa avanzan en la larga travesía tras sus roturas de cruzado, mientras Juan Foyth pelea con la recuperación del tendón de Aquiles.

En ese marco, la ausencia más sensible es la de Gerard Moreno, que continúa en readaptación con plazos inciertos. A ello se suman las molestias de Rafa Marín en el tobillo, otro contratiempo que obliga a hilar fino en la gestión de efectivos en un tramo decisivo en La Cerámica.

La nueva era amarilla en feudo culé

El historial del Villarreal en la casa del Barça fue durante años un vía crucis, con diez derrotas consecutivas entre 2010 y 2021. Sin embargo, el guion ha cambiado en las últimas visitas: tres triunfos en cuatro partidos dibujan la mejor racha amarilla en territorio azulgrana.

La rebelión comenzó en la 2021-22 con un 0-2; después, pese a un tropiezo intermedio, llegaron dos victorias seguidas, incluida la vibrante goleada 3-5. La más reciente, el 18 de mayo de 2025, fue aún más simbólica: el Villarreal remontó para imponerse 2-3 en Montjuïc y selló matemáticamente su billete a la Champions ante un Barça ya campeón que celebraba el título con su gente.