Villarreal CF sostiene su alta eficacia en remate cercano con táctica definida

Periodista Deportiva |

El equipo amarillo sostiene su eficacia gracias a patrones repetidos que explican por qué no es casual su acierto en zona de finalización

El Villarreal CF vuelve a ser uno de los conjuntos más eficientes de LaLiga en acciones de remate cercano, un patrón que ha dejado de ser tendencia puntual para convertirse en marca de identidad. Los datos explican que no se trata de suerte, sino del modo en que el equipo construye sus ventajas. El submarino combina talento ofensivo, ataques al espacio y un uso quirúrgico de las acciones laterales.

Este modelo se mantiene por continuidad y por una convicción colectiva: acercar siempre el remate lo máximo posible al área pequeña. Ya la temporada pasada lideró ese registro en Primera y en la actual repite una cifra prácticamente idéntica. Su producción responde tanto al balón parado como a una secuencia de automatismos muy trabajados por todo el frente ofensivo.

El Villarreal lleva dos años dominando el remate cercano y vuelca parte de su creatividad en las acciones laterales

Las cifras son claras. En la 24-25, el Villarreal fue el equipo que remató desde más cerca de media, con un promedio de 16 metros. En la temporada actual mantiene ese mismo patrón con 16,5 metros, un valor que refleja continuidad y un plan bien asentado. La lectura es diáfana: la cercanía al área no es una casualidad, es una consecuencia.

Uno de los pilares del modelo radica en las jugadas laterales. En la campaña pasada, el submarino fue el equipo que más goles generó desde estas acciones, con 31 tantos. En la actual suma ya 11, manteniendo la primera posición en ese apartado. La estructura ofensiva se inicia muchas veces con la recepción de un mediapunta o extremo que atrae rivales y libera pasillos exteriores para el desborde.

Otro dato determinante es el volumen de remates en área chica, donde el Villarreal aparece como segundo equipo que más porcentaje acumula, con un 11%. La posición tan avanzada de sus finalizadores explica buena parte de esa eficacia que muchos consideran asombrosa, pero que nace de rutinas muy estudiadas.

El talento individual marca diferencias y permite que el Villarreal aproveche mejor que nadie los ataques al espacio

El caso del Espanyol ayuda a contextualizar el estilo del Villarreal. El conjunto catalán supera a los amarillos en porcentaje de remates dentro del área chica, con un 13%, pero lo hace desde un enfoque distinto. El cuadro perico tiende a cargar más sus ataques de forma directa, con centros y segundas jugadas como principal vía.

En cambio, el Villarreal arma un contexto más favorable antes del golpe final. El talento de piezas como Ayoze y Moleiro, activa muchas ventajas previas. Suelen aparecer conducciones verticales, rupturas, paredes y movimientos que obligan a la defensa a retroceder. Cuando eso ocurre, el pase hacia el rematador llega más limpio y más cerca.

El gol de Ayoze en el último encuentro es un ejemplo perfecto. El equipo encontró espacio, aceleró y desordenó al rival en pocos toques. Luego llegó la asistencia lateral y el remate cercano. Todo en coherencia con un plan que viene repitiéndose durante dos temporadas.