No quiere que hagan de él y su contrato un juego, ha firmado para quedarse y hacer historia

Muy complejo se sigue mostrando el entorno general del FC Barcelona. La solidez económica no es que sea en este instante el mayor fuerte del club, y teniendo en cuenta que tiene algunos temas por atacar ha decidido poner como carne de cañón a algunos de sus activos. El más famoso de todos, Antoine Griezmann, que una vez más se muestra como la solución a la posibilidad de contratar a Neymar.

El francés se ha consolidado en la titular y ha logrado cuajar una buena cantidad de goles y asistencias. Sin embargo, hay quienes no le consideran importante, como lo ha hecho el capitán del equipo, el argentino Leo Messi. Su malestar ha tenido hueco tras el famoso documental, que le ha mantenido en el Atlético tras los ataques culés del pasado.

Antoine Griezmann

Pero ahora con todo esto que ha dejado el COVID-19, al equipo no le queda de otra que maniobrar con los recursos que tiene a la mano, y uno de esos es el francés de 29 años. Su valor de mercado no se ha bajado, es más, es de los que más y mejor se cotizan, y teniendo en cuenta que esto podría regularizar casi por completo la llegada del brasileño, en la directiva se lo contemplan ahora más que nunca.

A Bartomeu poco le parece importar una rebelión en este instante

El cuidado de los intereses independientes parece ser la única manera de pensar del presidente culé. No le interesa si sus jugadores se revelan, él quiere llevar a cabo la gestión de Neymar así le toque mover sus fichas drásticamente. Abidal le está aconsejando y todo parte de un deseo del capitán Leo Messi.

Por su parte el PSG no ha visto problemas en este sentido, ellos desean orquestar un nuevo proyecto en donde el material primario sean jugadores franceses, por lo que Antoine encajaría perfectamente. Lo de Neymar se esclarece, y de paso se endurece el sentido de la salida de Mbappé. La FIFA les ha blindado y ahora más que nunca ven el camino para dar paso a su objetivo.

Josep Maria Bartomeu

Todo queda a expensas de una decisión próxima. El contrato actual de Griezmann finaliza en verano de 2024, y salir sería un duro golpe para él y su familia. De momento se encuentra confinado en su casa, haciendo caso a las decisiones gubernamentales que se han extendido hasta el 26 de abril. Hay que ver hasta dónde avanzan los rumores, y el sentido de compromiso que tiene la junta en este caso. Complicado panorama para el ‘Principito’.

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