Helena sale por patas en First Dates por descuido imperdonable de Manuel

Olvidó en casa una de las cosas más esenciales para conversar

Las ganas de encontrar el amor o tal vez de salir en televisión y más precisamente en First Dates, hicieron que Manuel olvidara una de las cosas esenciales en su vida, dando mala impresión a Helena. El comensal de 74 años olvidó su dentadura postiza, y se dio cuenta cuando ya estaba en el restaurante de Cuatro.

La mujer no dudó en quejarse ante las cámaras de que a su cita le faltaban varios dientes y que además lucía algo descuidado. “Llevaba un lamparón“. Esto también hizo pensar a la sevillana que el hombre no tenía dinero pues de lo contrario ya se habría puesto las piezas dentales que le faltan. “Si tuviera mucho dinero se habría puesto los dientes”.

Helena first dates
No hubo química ni armonía, y físicamente no se gustaron para nada.

Helena no le gusta ningún vicio pero demuestra su gusto por la tauromaquia en First Dates

La veterana mujer reconoció que lleva 5 años soltera puesto que no ha encontrado al hombre que la haga suspirar. Por esa razón decidió asistir al dating show pero según ella, las cosas no mejoraron. En Manuel no veía un prospecto digno para ella. Y es que el papelón de los dientes dejó mucho en que pensar, y desde ahí marcó la cita negativamente.

“No bebo, no fumo, no hago lo que no debo, no me gustan los hombres con tatuajes ni piercings” comentó la sevillana que también contó que “hago arte digital y me gustaría vender arte en el metarverso”. Además reveló que le gusta la tauromaquia en especial los toreros. “Tiene mucha percha, me gustan más los toreros que los futbolistas”.

A Manuel le ha faltado los dientes y a Helena más trasero, la decisión final en First Dates

A Helena no le gustó el físico de Manuel y viceversa. La comensal por supuesto se quejó de los dientes de él. Por otra parte, el comensal dijo esto de su cita. “No tiene culo y las manos, que también me fijo mucho, no me han gustado”. Dicho esto, la velada no iba a tener éxito y pues así lo fue.

En la decisión final ambos han coincidido en no tener una segunda cita, al menos no como novios, amantes etc. Ella ha confesado que el detalle de los dientes influyó en la cita, y él ha reconocido que a su cita le faltó trasero y algo de pechos. Sin embargo, han quedado para una segunda cita pues el catalán quedó en cocinarle una paella a Helena.

Conchi y Antonio si tuvieron suerte en su cita

Pocas ocasiones pasan en First Dates cuando los comensales se pasan de tragos, ya que en la barra atendida por Matías se sirven desde bebidas destiladas hasta las fermentadas, como la cerveza que tomaron Conchi y Antonio. La pareja de veteranos comensales aceptan que se gustaron desde el primer momento en que se vieron.

La granadina comentó que le gustó el sevillano desde su físico y carisma, hasta cuando supo que se llamaba Antonio. “Me ha gustado porque mi padre, mi sobrino, mi cuñado y mi yerno se llaman Antonio, tengo muchos en la familia. El nombre ya me ha llegado” dijo con entusiasmo la auxiliar de enfermería.

“Brindo por esta mujer” dijo Antonio en la barra de First Dates refiriéndose a Conchi

Cuando los comensales se encontraban en la barra, no dudaron en pedir cerveza, pero Antonio como buen obrero pidió una muy grande. Acto seguido brindó con Conchi quien reconoció “Es una mujer hermosa y atractiva”. El sevillano le contó más sobre su vida, y dijo que trabaja en obras públicas, asfaltando, poniendo bordillos y pavimentos.

En la cita también hubo tiempo para hablar de la familia. Él le comentó que tenía dos hijas, y Conchi reveló que tenía 5 herederos. Hubo tanta confianza y complicidad entre ambos, que la granadina le confesó a Antonio que le gusta reírse, pero ahora no lo puede hacer mucho. “Me encanta reírme, pero me están arreglando la boca y ahora no lo hago mucho”.

Conchi frenó en seco a Antonio cuando ya iba por la tercera cerveza en First Dates

Entre charla y charla la cerveza se fue acabando y Antonio tenía la necesidad de pedirse una tercera ronda. Sin embargo, Conchi le puso un freno mientras decía. “Me van a dar fatiga ya. Van a decir que a la granadina y al sevillano se les fue la mano”. Como la estaban pasando tan amenamente, el obrero decidió hacer caso.

El caso es que la pareja de comensales la pasaron muy bien en todos los sentidos, que era imposible imaginar que no tendrían una segunda cita. El sevillano empezó diciendo que si saldría con ella una segunda vez pues “por la alegría que tiene y su sonrisa”. Conchi coincidió con él y también dio el sí pues quiere seguir en el proceso de “seguir conociéndonos”.

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