Jennifer revienta First Dates con sus exigentes preferencias sexuales

La comensal viene dispuesta a enamorarse como sea en su visita al dating show

Jennifer es una chica curiosa que después de tanto pensarlo, decidió aventurarse en First Dates para encontrar un chico que según sus criterios, la enamore. ” Busco un hombre que me haga reír, que me vuelva loca… ¡que me haga de todo! Y que encima en la cama sea un toro. Eso… un 10″. Sin guardarse nada, la comensal expresó lo que quiere y como lo quiere.

Aunque no reveló su edad, la mujer puso un rango de edad para el príncipe azul que tanto ha buscado. “Soy jovencita pero espabilada… He vivido mucho. Me pueden poner un tipo de 25 o de 30 que vamos, va a flipar conmigo” reveló Jennifer. Llegó el momento y Jorge y la chica se conocieron. Todo indicaba que iniciaron con pie derecho y que la cita prometía grandes cosas.

First Dates Jennifer
Matías interrumpió la sesión de masajes con un par de tragos, pero ninguno de los dos consumía alcohol.

A pesar del buen comienzo, Jorge tuvo un detalle que hizo tambalear su cita con Jennifer en First Dates

Aunque la primera impresión es lo que más vale en una cita, sea desde la perspectiva del hombre o la mujer, hay detalles que por más pequeños que sean, pueden marcar el rumbo de la velada. En este caso fue el pequeño detallito del comensal, quien en medio de la cena olvidó el nombre de su cita. “Es un fallo enorme” comento un tanto indignada Jennifer.

Por menos que eso, hay citas que se ha dio cuesta abajo sin tener éxito, pero en este caso la chica pasó por alto el detalle , ya que ella también olvidó el nombre del chico. Ambos decidieron que fue un empate y continuaron como si nada. Cabe destacar que su atracción física mutua les permitió tomar el pequeño fallo como algo cómico.

Los masajes entre Jorge y Jennifer no pasaron a algo más interesante en el reservado de First Dates

Si hablamos de “Masajes” y luego añadimos la palabra “reservado”, son muchos los que se imaginarán desenlaces interesantes y hasta eróticos. No obstante, este no fue el caso, ya que la comensal dijo que quería ir muy despacio, a pesar de que en su presentación quería un toro en la cama. Un afirmación que no concordaba con su que hacer.

Jorge por su parte pensó que esta era la ocasión para robarle un beso a Jennifer o al menos tener un acercamiento más frontal. Pero el chico se llevó unas pequeñas calabazas. “No hay un beso de película para Jorge pues todavía estamos en el tráiler. Falta que haya película, y de momento no hay película” sentenció la comensal. Sin embargo, el chico se llevó una segunda cita para terminar de convencer a la ardiente mujer atrapada en el cuerpo de Jennifer.

Sindulfos Boom