Jornada 26: Real Madrid-F.C. Barcelona… por RICARDO ZAZO

- Viejo enemigo, distinta competición: Cuatro días después, otro Clásico. Distinto escenario, el Santiago Bernabéu, distinta competición, Liga, donde el Barcelona tiene una distancia cómoda respecto al segundo clasificado. Muchas decisiones pensando en el enfrentamiento de Octavos de Final frente al Manchester United en el conjunto merengue, bajas obligadas como Xavi en el culé.Sensación de desencanto en ambos equipos, más preocupados en lo que habrá que en lo que hay.- Mourinho y el horizonte Champions: Que a José Mourinho la Liga le importaba más bien poco se podía deducir desde  el partido en Enero frente al Málaga donde sentó a Casillas y colocó en la portería a Adán. Así pues, las rotaciones pensando en Manchester (único objetivo este año de Mourinho y el Real Madrid), oportunidad para Kaká (otra más y van...), Essien, Modric, Callejón, mientras Cristiano descansaba en el banquillo. Pepe como mediocentro obligando al Barça a tener especial cuidado con las pérdidas, con Varane permitiendo que la presión alta fuera efectiva. Pequeños cambios pero con un plan trazado desde la retahíla de Clásicos: Cerrar espacios y aprovechar cada error del Barcelona.- Jordi Roura y el ayer: Situación completamente distinta para los blaugranas, todavía pensando en qué salió mal hace cuatro días en el Nou Camp. Thiago por el lesionado Xavi como sostén de Iniesta, hoy interior y Motor de Juego Primario. Villa en banda como amenaza buscando profundidad, síntoma de que frente al Milán tendrá minutos.- Morata, su camino: Jugó Morata pegado a la banda izquierda buscando penalizar a Dani Alves en cada jugada. Alejado de la portería su trabajo se aprecia más, si bien sigue siendo delantero. Tiene oficio y sabe que Mourinho le da confianza. El tiempo dirá qué será de él.- Villa y Michael Jordan: Cuando Michael Jordan volvió tras su paso por el baseball, ya no era el jugador explosivo que hacía virguerías por el aire. Conocedor mejor del juego y de sus prestaciones, más concreto en sus jugadas, menos disperso a lo largo del partido, con ese pequeño paso hacia atrás para impulsarse. Distinto jugador, no necesariamente peor. A David Villa le pasa algo parecido. Ya no es el delantero que hacía metros sin desmayo, controlaba sin saber cómo y soltaba un latigazo seco a un palo. El Villa de hoy tiene menos recorrido, la quiere más al pie y sus movimientos son más lentos. En resumidas cuentas, vive mejor como delantero centro que como extremo, pues su amenaza se diluye. Si su reconversión pasa para ser el nueve del equipo (en competencia con Alexis, pues ambos se mueven mejor en esa zona), el Barça puede encontrar un nuevo recurso frente al Milán.- Iniesta y Thiago, versión ballet: Sin la rigidez de Xavi, ausente hoy, ni el trote ligero de Cesc, la batuta se la repartieron Thiago e Iniesta. Y ambos se deslizan por el campo, uno bate líneas de pase, otro se inflitra conduciendo maravillosamente. Thiago, el jugador más parecido a Xavi que hay en la plantilla, sigue siendo algo inconsistente en lo que a las pérdidas de balón se refiere, argumento que sus criticos siempre sacan a relucir, defecto que se pule con el tiempo y la concentración. Junto a él, Iniesta es el verdadero secreto de este Barça, el único capaz de discutir a Messi y a Xavi sobre el alma de este equipo. Parece que desde hace un mes Iniesta ha decidido dar un paso adelante y empezar a comenzar una revolución silenciosa como voz autorizada. Se adueña del balón y ordena al equipo, necesitado de él. Frente al Madrid, mecieron al equipo y encontraron con paciencia los espacios que ni Messi, Pedro y Villa supieron rentabilizar. Parece que en el proceso de transición de Xavi a Cesc al equipo le sienta bien la opción intermedia: El Barça de Iniesta, que sabe cuando tocar y cuando acelerar.- Daniel Alves y los servicios prestados: A mediados de temporada parecía que Dani Alves volvía por sus fueros y esa ese lateral capaz de subir la banda hasta el desaliento y ser contundente en defensa. Poco duró la alegría. El Alves de ahora repite los mismos síntomas que el antiguo (cierra mal y deja su espalda al descubierto) con uno nuevo: Su velocidad gestual es menor. Adriano en el banquillo y Montoya en el horizonte se antojan como los nuevos amos de la banda derecha.- Pepe y la comodidad: Se encuentra cómodo Pepe jugando de mediocentro frente al Barça. Barre una gran porción del campo y sabe que posicionalmente suele ganar la partida en las ayudas a los defensas. Menos acelerado y con más cabeza en su juego, es una pieza que Mourinho puede mover a su antojo ahora que Varana ha dado el paso definitivo.- Cristiano Ronaldo, la amenaza: Dudar de Cristiano Ronaldo a estas alturas es poco menos que una infamia. Sus prestaciones son espectaculares, siembra pánico donde va y ha encontrado su tono óptimo. Queda la duda de si será capaz de liderar a su equipo en Old Trafford. Tantos enfrentamientos con Piqué, Puyol y Mascherano le han hecho detectar los puntos débiles de éstos. Depositario del futuro del Real Madrid.- Leo Messi y la carga de Atlas: Un gol más, 39, absoluta barbaridad. Pero los presuntos síntomas son de melancolía y cierta apatía en el argentino. Haciendo un diagnóstico un poco más profundo la conclusión es que Messi está en otro proceso de reconversión, la del centrocampista ofensivo. Parece que empieza a cansarse de recibir de espaldas y tener que esquivar rivales. Quiere empezar a verlos de frente. Ese proceso terminará en cerrarse (por madurez y porque el Barça necesitará un nueve más fijo), mientras tanto Messi se activará o desconectará en función de lo que le plantee el rival y sus ganas de interactuar. Periódo de nuevas experiencias que requieren tiempo, incluso para el Mejor del Mundo.- Preguntas y respuestas de este Real Madrid-Barcelona:¿Es mejor el Madrid que el Barça? Si hablamos de enfrentamientos directos, parece que el Madrid (o más bien ha sido el Barcelona, que no ha evolucionado su Idea) le ha pillado el truco a los blaugranas. A pesar del enfrentamiento copero, el Madrid está a 13 puntos del Barcelona en Liga, distancia más que respetable. Así pues, es improbable, por mucho que se diga, pensar en la superioridad de unos y otros a largo plazo, más allá de momentos puntuales.¿Cuáles son los títulos importantes para ambos? En el Real Madrid no se quiere saber nada que no sea la Décima (la Copa del Rey puede servir como bálsamo, igual que el año pasado al Barça) y Mourinho va a quemar sus naves en conseguirla.En el Barcelona, sin dejar de lado la Champions, su prioridad este año es recuperar el centro de la competición doméstica, en la cual va líder destacado porque es la que le va a dotar de proyección de cara a un proyecto sólido a medio plazo.¿Pueden superar ambos sus eliminatorias de Champions? No hay por qué dudar de estos dos equipos. Ferguson es perro viejo y seguramente plantee problemas. El Milán, aún con los dos goles de ventaja, puede ser elimnados por un Barça que sabe que se juega un pase a otra eliminatoria y una inyección de moral.¿Hay fin de ciclo en el Barcelona? Aquí nos hemos hartado de repetir por activa y por pasiva que este año el Barcelona está viviendo un año de transición en la entrega de la batuta del juego de Xavi a Cesc y que eso provoca unos desajustes en las interacciones de los jugadores clave del juego blaugrana (doble Motor Primario y Messi e Iniesta como Constantes), sobrellevados en Liga pero que se ha vuelto espinoso una vez se han presentado los grandes retos. Será clave que esa transición sea llevada con calma y del mejor modo posible. Además, hablar de fin de ciclo en un equipo que va líder sacando 12 puntos al segundo suena un poco irrisorio. El mayor problema del Barcelona históricamente ha sido el ser catastrofista en la derrota y exultante en la victoria. Hace unos meses firmaba la mejor vuelta de la historia de la Liga, ahora al culé le sobra Valdés, Puyol, Xavi y hasta Messi. Poca memoria en el aficionado que puede que dentro de diez días, si el Barça pasa la eliminatoria frente al Milán, vuelva a pensar en lo bueno que es su equipo y lo destacado que va en Liga. Si no pasa se buscarán culpables, a cada cual más disparatado. Lo que Cruyff llamaba "el Entorno" es un ente que masculla entre bastidores y olvida que los que están en Can Barça son los que mejor conocen la Filosofía Barça y los Xavi, Iniesta y Messi son  los que les han hecho (y pueden seguir haciendo) felices a todos ellos.RICARDO ZAZO / ricardozazo.blogspot.com.es
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