La tarde que la Vinotinto fue un mar de lágrimas

El 14 de junio de 1972 en Curitiba, Venezuela cayó 10-0 ante Yugolasvia en la Copa 150 Aniversario de la Independencia de Brasil CARACAS.- El miércoles 14 de junio de 1972 en el estadio Belfort Duarte de Curitiba fue que sucedió: la dirigencia del fútbol venezolano quedó en evidencia cuando Yugoslavia le pasó por encima a la Vinotinto por 10-0, en la Copa 150 Aniversario de la Independencia de Brasil. Esa era la época de la Vinotinto pobre; es decir, de una selección con escasos recursos económicos, sin planificación a largo plazo, pocos o casi ningún partido internacional de preparación y con un torneo del fútbol profesional en el que abundaban los jugadores extranjeros o nacionalizados, con el consiguiente desplazo para el talento venezolano. La selección acudió al torneo en tierras brasileñas con un solo partido de preparación: victoria 2-1 ante Colombia en el estadio Olímpico de la UCV con goles de Luis Mendoza e Iván "Tiburón" García. "Venezuela es favorita para el juego ante Paraguay por la victoria 2-1 versus Colombia en Caracas", escribió el periodista Reney Silvero del diario El Amazonas. Sin embargo, el conjunto paraguayo goleó 4-1. Asdrúbal Olivares, hijo del presidente de la Federación Venezolana de Fútbol para la época, gritó el gol vinotinto. QUÉ TARDE TAN TRISTE Yugoslavia, que había llegado en la noche del martes 13 de junio, debutó al día siguiente ante el conjunto de Venezuela en el estadio Belfort Duarte de Curitiba. El equipo eslavo fue una máquina de hacer goles y por primera vez a Venezuela le anotaban diez en un juego. Branko Oblak recibió un centro por la derecha, el "Pulpo" Colmenares rechazó el disparo, pero la pelota rebotó en la frente del atacante para el gol. Era apenas el minuto 4. La cara de Venezuela se empezó a hinchar de verdad cuando surgió la figura de Dusan Bajevic, quien anotó dos veces de cabeza (minutos 5 y 8) para poner la pizarra 3-0.  La tierra de los eslavos del sur siguió su fiesta con Dragan Dzajic (minuto 20) tras aprovechar un parpadeo entre el zaguero Raúl Stanich y el portero. Jovan Acimovic (al 37) anotó el quinto gol luego de un fallo en la defensa, y así se fueron a los vestuarios. Los balcánicos anotaron el sexto gol en los pies de Blagoje Paunovic (49) cuando la zaga vinotinto no supo cómo despejar el balón. Al minuto 51 se produjo una falta al borde del área y Dragoslav Stepanovic reventó las redes con un balón que fue al lado izquierdo de Colmenares. Bajevic reapareció (53) y de cabeza anotó el octavo gol yugoslavo. Faltaba más de media hora y el conjunto del mar Adriático quería más. Bajevic, nuevamente, redondeó la pizarra a los 83 y 88. Como dato curioso, los cinco goles de Bajevic fueron de cabeza. La pizarra del estadio llegaba hasta seis goles y el anotador le dio vuelta al cartel cuando Yugoslavia marcó el noveno tanto. Los goles siete, ocho y diez no fueron registrados en la pizarra. Así finalizó una de las jornadas más tristes en la historia del fútbol venezolano. PELEAS EN EL HOTEL Richard Páez, quien tenía 17 años de edad, comentó en el libro 80 Tragos de vinotinto: "Cuando regresaba a mi habitación del hotel donde nos alojamos presencié como testigo visual una escena que quedó grabada en mi memoria: fue haber visto a mis ídolos del momento que se recriminaban e insultaban, que parecía no haber esperanza ni podíamos cambiar nuestra historia perdedora!".