La voraz incertidumbre que puede hacer dimitir a Simeone en el Atlético

La planificación de la próxima temporada en el Atlético de Madrid, un quebradero de cabeza para el Cholo Simeone

El Atlético de Madrid ya trabaja en la planificación de la próxima temporada. Tras los fiascos en las tres competiciones, las jornadas que restan para las vacaciones tienen el único aliciente de quedar por encima del Real Madrid en la clasificación.

Volviendo a la planificación deportiva, se presenta un largo verano por delante con muchísimo trabajo en las oficinas del Atlético de Madrid. Y es que no hay una sola línea del equipo que no sea susceptible de necesitar cambios en profundidad.

Simeone

Tanto es así que hasta el propio Cholo Simeone no tiene todas consigo. Se prevé tanta agitación que podría desembocar en la dimisión del entrenador argentino, poco amigo de la improvisación y de que le pillen por sorpresa en lo que a su equipo se refiere.

Posible desbandada

El principal miedo que alberga Simeone es el hecho de no saber a ciencia exacta qué jugadores seguirán y qué jugadores no seguirán. Porque salvo Godín, Filipe Luis y Lucas Hernández, que se ha oficializado su salida, muchas dudas se ciernen sobre el resto de la plantilla.

Sin ir más lejos, Thomas, con una cláusula de 50 millones, es pretendido por el Manchester City o el PSG. El africano ha manifestado muchas veces su deseo de jugar más. Sin embargo Simeone lo considera fundamental y no toleraría una salida.

Saúl Ñíguez

Misma situación corre Saúl. Este si cabe más importante para Simeone. Su cláusula, de 150 millones, ya ha sido amenazada desde los dos equipos de Manchester y desde Alemania, donde el Bayern necesita una profunda reconstrucción.

La delantera se lleva la palma

Pero si algo preocupa de verdad a Simeone, esa es la delantera. La sanción de la FIFA al Chelsea podría obligar a Morata a regresar a Londres, a pesar de que tanto Atlético como el propio delantero quieren seguir unidos. Con Diego Costa no se sabe qué pasará, pero si finalmente se va, habrá que hacer una inversión fuerte para seguir siendo competitivo.

Antoine Griezmann, por si fueran pocos problemas, vuelve por sus fueros como el pasado verano. Se ha sabido que el francés incluyó una cláusula mediante la cual, pasada una temporada, su precio bajaba de los 200 millones a 120, una cantidad asequible para los grandes clubes.

Por último, al margen de la delantera, está un Jan Oblak que ha anunciado su renovación hasta 2023. Sin embargo, su cláusula ha quedado fijada en 120 millones, algo que teniendo en cuenta que el PSG necesita fichar un portero para su proyecto, no dejará de preocupar a la hinchada rojiblanca.

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