El conjunto madrileño teme que uno de sus máximos exponentes termine saliendo en enero tras un nuevo fiasco ante los asturianos

El Rayo Vallecano es consciente cada vez empeora la situación. Nuevo pinchazo, esta vez ante un Real Oviedo que no ganaba a nadie. Más argumentos para temer por la fuha de una pieza clave. Porque existe una gran oferta del RCD Espanyol por un Adrián Embarba que lleva semanas sin estar a su mejor nivel y que acusa las negociaciones que se mantienen a espaldas del club.

Avanzan las jornadas y el Rayo Vallecano sigue sin encontrar su juego. Una plantilla espectacular, elaborada única y exclusivamente para regresar a Primera División. Sin embargo, la dureza de la competición, unida a la apatía de algunos jugadores, empieza a poner en serio peligro el objetivo final que se marca el conjunto franjirrojo.

Es evidente que estamos en la Liga SmartBank, una de las competiciones más duras del mundo y en la que existe mayor igualdad. Nunca es tarde para reaccionar, pues encadenando dos victorias seguidas se avanzan muchas posiciones. De hecho, tras sumar 2 de los últimos 18 puntos en juego, el Rayo sigue a 6 puntos del playoff y con todas las opciones abiertas.

Paco no sabe qué hacer con Embarba


Pero Paco Jémez comienza a desconfiar de una de las piezas clave del equipo. Un Adrián Embarba que estaba llamado a ser uno de los líderes del ascenso y que empezó como un tiro la temporada. Sin embargo, hay algo que le hace estar descentrado. Algo ajeno a su estado físico. Es una preocupación que le impide rendir como acostumbra.

Y es que Adrián Embarba estuvo muy cerca de abandonar la entidad el pasado verano. Su buen rendimiento en Primera División le convertía en objetivo de varios conjuntos. Fundamentalmente el RCD Espanyol, el Levante UD y la SD Eibar se habían interesado en su fichaje. Un fichaje que finalmente no se dio. Pero con Machín el Espanyol vuelve a la carga.

Paco Jémez

Y quedarse sin Embarba a estas alturas y con la lesión de Bebé, se haría muy complicado para el Rayo Vallecano reponerse. Un club que tiene el objetivo de ascender a la máxima categoría no puede permitirse el lujo de perder a una de sus estrellas a mitad de temporada. Pero tras la derrota ante el Oviedo, cada vez hay más argumentos en favor de la marcha de un Embarba que marcó pero no evitó el desastre.