Los filiales de Madrid y Barcelona se hunden

El Barça B perdió este fin de semana en Soria/Agencias

No es fácil mantener un equipo filial en Segunda División y más teniendo que cambiar el grupo todos los años. Tras varias temporadas en los que la metamorfosis constante no había pasado factura, los segundo equipos de Real Madrid y Barcelona están atravesando una crisis en la cetagoría de plata. Especialmente preocupante es el nivel de los madridistas, colistas y en una dinámica de derrotas difícilmente superable. Con una defensa blanda y un ataque sin mordiende, los de Toril pagan caro las salidas de hombres como Morata, Jesé, Nacho, Casemiro, Fabinho o Mosquera.

El Barcelona B tampoco está para echar cohetes y ayer cayó a los puestos de descenso por primera vez. Los culé también notan las innumerables bajas y encima Eusebio está cuestionado por el sistema empleado. Dos filiales en apuros.

Dembélé