No me mires

Ni la remontada del Tottenham ni el golazo definitivo de Sigurdsson. Todas las miradas en White Harte Lane acabaron dirigiéndose ayer hacia Gareth Bale, cuando este cayó lesionado en una acción fortuita cuando el duelo ya agonizaba. La cara de Villas-Boas haciéndose un hueco para comprobar el estado del tobillo de su jugador estrella habla por sí sola.

Fernando Llorente