Error histórico en First Dates hunde por completo a Irene

Después de su reacción, la comensal no supo en donde meterse

Por simple inercia o por no pensar antes de responder, comensales como Irene han quedado en tremendo ridículo para la historia de First Dates. La madrileña confesó que su cita le atraía mucho, y producto de ese encantamiento respondió lo primero que se le vino a la cabeza. Luego trató de corregir explicando su respuesta pero ya había metido la pata.

La primera en llegar fue precisamente ella, una mujer de 1,50 cm que destacó que lo que le hace falta de estatura lo compensa con su encanto. ” Mi personalidad es arrolladora y no es para quedarse en el sofá”. La otra cara de la moneda fue Francisco, un jubilado de tan solo 34 años, quienes algunas televidentes alcanzaron a compararlo con Thor (Chris Hemsworth).

Irene First Dates
Francisco quedó sin palabras ante la respuesta un tanto ilógica de Irene.

Francisco le cuenta a Irene en First Dates como es que teniendo 34 años es jubilado

El sevillano se mostró algo tímido en su primer contacto con Irene, pero fue soltando a medida que se iban conociendo. Él al igual que ella, también tuvo una buena primera impresión y eso aumentó el feeling entre ambos. De ser algo penoso pasó a contar como es que a los 34 años es jubilado y resulta que todo deriva en una discapacidad.

“He trabajado en metalurgia, construcción naval, reparación, hacía barcos, me rompí la espalda hace unos diez años. Estuve sin andar, no se sabía si iba poder a volver andar. Al final con rehabilitación lo conseguí. Me sentí un poco como Clara la amiga de Heidi. Estás inválido y al final un día dices, por cojones tengo que andar. Tuve que volver a andar”.

La respuesta insólita de Irene a otra de los padecimientos de Francisco que enmudeció a todos en First Dates

Francisco resultó ser toda una caja de sorpresas que Irene no supo del todo abrirla. Y es que el sevillano también le comentó otros de sus padecimientos de salud. “Y también me diagnosticaron una especia de esquizofrénica. Tenía como cuando tienes mucha fiebre, delirios, alucinaciones, oyes voces… y estuve un tiempo así”.

Lejos de sorprenderse o actuar con algo de nerviosismo, Irene solo respondió “¿Ah sí? ¿Qué guay no?” La respuesta tomó tan de sorpresa a Francisco, que este solo sonrió. Ella trató de justificar su respuesta ante las cámaras. “Yo suelo decir que soy una loca del coño, así que dos loquitos”. Al final los dos coincidieron en una segunda cita donde seguro Irene se seguirá enterando de otros datos importantes en la vida del chico.

Irene no fue la única que dio de que hablar en First Dates hoy

Hablar de talentos sexuales también puede influir en el fracaso de una cita de First Dates y este es el caso de Ana, que llegó al restaurante asegurando que lleva soltera después de la pandemia: “Me sentía encerrada en una jaula, mi novio me decía qué no me podía ponerme, si me miraban demasiado”.

Es de este modo que la participante ha dicho: “Yo nunca había estado en una relación y pensaba que era normal, hasta que me di cuenta de que no. Busco a alguien que no se fije en el físico, que lo haga en la personalidad”, aseguró la chica en sus primeros minutos.

En el restaurante se han contado sus secretos más importantes

Instantes después, Ana supo que iba a conocer a Summer J, un creador de contenidos, que se sorprendió por primera vez al ver el vestuario con el que su cita se había presentado en el restaurante: “No me creía que ella era mi cita, me pensaba que era una camarera o algo”.

La mayor sorpresa que Summer J. tuvo en su encuentro con Ana se la llevó cuando ya se encontraba en la mesa que el restaurante les reservó. El sevillano se quedó sin palabras después de que la granadina le desvelase su talento sexual después de que saliese la cuestión en el juego del rasca.

En First Dates, Ana tomó una decisión que sorprendió a los televidentes

“Mi otro talento es saber cómo tienes la próstata”. “Eh… ¿Dónde está la salida?”, contestó el creador de contenido tras escuchar la respuesta de Ana, que intentó explicar sus palabras: “A ver, tengo también que aclarar que yo eso lo hago bajo consentimiento. Y tampoco tenía estas uñas antes”.

En los últimos minutos de la cena, las sorpresas que se vivieron a lo largo de la velada fueron trascendentales, ya que ambos coincidieron a la hora de asegurar que no tendrían una segunda cita con el otro. “Creo que le volvería loco, él es muy tranquilo y yo muy nerviosa”, explicó Ana.

La Isla de las Tentaciones Elena