Nuevo escándalo de la RFEF obliga a disputar el Sevilla FC – Barcelona

Un inciso en el reglamento interno comprueba que no hay o existen motivos para suspender el partido y éste se deberá jugar

La RFEF ha comparecido ante los medios y demás activos de comunicaciones sobre sus respuestas a la petición del Sevilla FC por el aplazamiento del partido ante el FC Barcelona de la cuarta jornada de LaLiga. En el documento, expresó su intensión de dar continuidad al calendario programado, al no existir un motivo de fuerza mayor que lo especifique.

Una decisión que por obvias razones ha estallado en el campo habitual, ya que se considera un hecho bastante desmedido teniendo en cuenta que han perdido a la gran mayoría de sus jugadores que han sido seleccionados por sus países. Justamente la FIFA ha aumentado a dos días las concentraciones, dejando que lleguen hasta el viernes y con poco tiempo de recuperación.

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El Sevilla Barcelona se disputará en horario ya estipulado

No existen motivos y la RFEF ha dado la orden oficial que se juegue el Sevilla FC Barcelona como estaba programado

Con ese pronóstico tan limitado, el Sevilla ha decidido hacer frente a la decisión. Tiene en cuenta que al llegar al día viernes, a un día del partido oficial es contraproducente, y limita el nivel de sus jugadores con respecto a los que no viajan. De todos modos el poder es el poder, y basados en el artículo 239 del Registro de asociaciones deportivas, queda todo legitimizado.

El acto de fuerza mayor no constituye ningún apartado expuesto, es decir, no cabe esa acotación en este tema en concreto. A decir verdad, solo cabría una posibilidad, y es que se limitara a menos de 11 los jugadores disponibles para competir, tema que no es así de momento. El escándalo ya ha tomado tintes agresivos, y hasta hay respuestas que se salen de todo contexto.

Sin opciones de discutir, los clubes afrontar el reto de jugar sin sus grandes estrellas

El tema se agrava porque se trata de dos de las plantillas más generosas en llamados internacionales. Las dos instituciones tendrán problemas para asumir el reto de componer sus nóminas, y sobre todo por lo que se juegan. La punta está al asalto, y eso no es una medida menor, a la que ya le han delegado toda la importancia del caso.

Además, se tiene en cuenta que hay un incidente metido, que es aquella disputa entre la FIFA, y las ligas nacionales. Todavía no hay mucha claridad y el ambiente está muy denso. Hay que ver si finalmente esto genera incidentes, o si por el contrario será una anécdota más en el fútbol grande de España.

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