Pablo de listillo redomado en First Dates cae en la trampa de Ryanne

El joven comensal se encontró con una cita que tenía un punto algo escatológico pero del que él lo supo aprovechar a su manera

First Dates nos dio a conocer a una pareja que, al fin y al cabo, tenían un punto estratégico más allá de encontrar el amor en el programa de citas. Un encuentro que tuvo lugar entree entre Ryanne y Pablo, así como fue también un poco escatológico que, al contrario de lo que se podría pensar, hizo que triunfara el amor entre ambos.

Y es que, a diferencia de otras citas donde tenemos que esperar más de la cuenta, o incluso quedarnos con las ganas, Ryanne y Pablo congeniaron a la perfección nada más conocerse en First Dates, donde los dos tenían muy claro su futuro y a los dos les encantaba viajar. Además, él descubrió algo de ella que le terminó por cautivar.

First Dates
Pablo fue el protagonista de este First Dates

Ryanne y Pablo congeniaron a la perfección en su cita de First Dates

“Cuando me hago mis batidos mezclo todo porque como no puedo oler, no tengo olfato”, confesaba ella. “¿No puedes oler nada?”, contestaba él sorprendido. “No puedo oler ni caca, ni pedos, ni nada…”, explicaba Ryanne entre risas. Pablo, tripulante de cabina de 32 años, le pareció algo estupendo, a distancia de lo que otros pudieran pensar.

Por lo pronto, el chico explicó en medio del programa lo que algunos pudieran pensar en algún momento, y del que él no lo hizo dos veces, como se refirió. “Si estoy con ella y me puedo tirar un pedo y no huele nada, he pensado: perfecto, comentaba Pablo ante la cámara de Cuatro entre risas.

First Dates
Ryanne y Pablo congeniaron a primera vista en First Dates

La joven le hizo descubrir a Pablo que no tenía olfato

Ryanne, por su parte, es coreana, criada en Minnesota y afincada en Barcelona “desde hace 19 años porque me gusta mucho España”, señaló. El presentador le quiso preguntar cuántas parejas “has conseguido en Barcelona”. La coreana le dijo que “muy pocas, pero no sé por qué, quizá un poco selectiva y exigente. Eso sí, me gusta mucho viajar”, recalcó la joven.

Finalmente, y para afirmación y buen rollo visto durante toda la cita, el joven albacteño sí que quiso una segunda cita con Ryanne porque “nos han quedado cosas que hablar y porque seguro que tenemos más temas de conversación”. Ella, por su parte, también quiso volver a quedar porque “me lo he pasado muy bien y me he reído mucho”.

Andrea Ropero