Paco Gento: “Franco no jugaba en nuestro equipo”

Paco Gento vive, y desde hace muchísimos años, a escasos trescientos metros del estadio Santiago Bernabéu. También Di Stéfano residió mucho tiempo en la zona. Siempre me ha parecido extrañamente conmovedor el que, incluso muchos años después de haberse retirado, las (posiblemente) dos mayores glorias de la Historia del club vivieran tan cerca el uno del otro y, asimismo, tan cerca del principal escenario de sus glorias. Es muy posible que en el mismo bar donde nos citamos se tomaran muchas cervezas juntos D. Alfredo y D. Paco. Quizá se sentaran junto a esta misma mesa los dos muchas veces. Pensarlo es demasiado abrumador. Bastante tenemos con lidiar con nuestro propio nerviosismo al enfrentarnos a uno de los dos mitos como para intentar sostenerle la mirada al hueco que dejó el otro.

Gento es como todo el mundo lo describe: parco en palabras y gestos. La legendaria reciedumbre cántabra del próximo Presidente de Honor del club de fútbol más universal del planeta. Es un hombre sencillo que espera que la próxima toma de posesión de ese cargo no le impida seguir viendo los partidos con su nieta en la tele, o acudir a su localidad de abono como un socio más. Hay un somero intercambio de palabras preliminares donde reina un cierto laconismo por su parte, una renuencia al detalle, un gusto por la brevedad que se mantendrá durante la primera fase del diálogo. Es sabido que ser entrevistado no es perspectiva que generalmente le seduzca. Se irá relajando a medida que transcurra el encuentro, pero ni por un segundo perderá su autenticidad y lo que se antoja una forma sagrada de cautela, y parece normal: lleva la antorcha de la leyenda y es, a su vez, la leyenda en sí.

P: El diario L’Equipe ha elegido hace pocos días los cien mejores jugadores que han participado en la Copa de Europa. Di Stéfano es el primero y usted el segundo, lo que le convierte en el mejor jugador vivo de la Historia de la mejor competición de clubes del fútbol mundial.

R: Un honor.

R: La lista de los diez primeros se completa por este orden con Maldini, Messi, Cristiano, Neal, Puskas, Rial, Muller  y Raúl. Es decir, hay seis madridistas entre los diez primeros. ¿Le produce más orgullo su segundo puesto o este dato?

R: Las dos cosas, pero lo de seis del Madrid entre los diez primeros tiene muchísimo mérito. ¡Y dos españoles: Raúl y yo! Me encanta estar ahí. Claro, es que ganamos las cinco primeras ediciones y en total disputamos ocho finales, que se dice pronto. La del Benfica fue una pena perderla porque nos adelantamos y acabamos sucumbiendo 3-5 ante Eusebio. Estábamos ya mayores y aquellos eran jóvenes y veían con tal fuerza que nos cepillaron. (Risas). Teníamos muy buen equipo y nos compenetrábamos muy bien. Jugábamos como una piña pero con grandes individualidades: Puskas, Kopa… Y por supuesto Di Stéfano.

P: Gusta mucho ver en el puesto 8 de la lista a Rial. Su nombre no es tan recordado como el suyo, el de D. Alfredo o el de Puskas. No está tanto en el inconsciente colectivo de las nuevas generaciones.

R: Era buenísimo. Tenía una técnica exquisita. En el campo nos buscábamos el uno al otro continuamente. Daba unos pases fabulosos. Me ayudó muchísimo.

 

P: Me puedo equivocar, pero siempre pienso que para usted tuvo que ser muy especial la Sexta, porque ahí sirve usted de puente de unión entre el Madrid que había arrasado en los cincuenta y el nuevo Madrid ye-ye.

R: Lo fue. Éramos todos españoles. No pensábamos que la íbamos a ganar. Quién nos iba a decir que podíamos ser campeones de Europa. El Madrid ye-ye tenía una garra imponente, aunque jugase distinto al de Di Stéfano. Jugadores como Grosso o Velázquez eran excelentes técnicamente, pero sobre todo tenían un tremendo amor propio, que como dices les venía del pasado. Y luego estaba el propio prestigio del Madrid. Pero ninguno apostábamos por nosotros mismos. Era más bien un “Bueno, vamos a tirar pa´alante a ver hasta dónde llegamos”. (Risas). Lo cierto es que llevaba yo unos años de sequía europea, aunque por entonces ganábamos muchas ligas.

P: Usted ha ganado doce.

R: Así es.

P: Y no sólo ha ganado seis copas de Europa. Ha jugado quince ediciones de esa competición.

R: Y consecutivas, además. A veces por haber ganado la edición anterior y otras como campeón de Liga. Eso me enorgullece mucho porque entonces la Copa de Europa sólo la jugaban los verdaderos campeones, nada de segundos y terceros de cada país.

P: Sobre este posible récord, en cambio, no he encontrado datos. ¿Se sabe si es usted el único jugador que ha disputado tantas ediciones consecutivas de la competición? Es muy posible que así sea.

R: La verdad es que no lo sé. Si se miran sólo las ediciones en las que sólo jugaba el campeón, puede ser, sí.

P: La final de la Quinta, el célebre 7-3 ante el Eintracht de Frankfurt en Glasgow, ¿es como se dice el mejor partido de la historia del fútbol?

R: Sí. (Pausa).

P: Tajantemente.

R: Sí. El mejor. Nos metimos para la caseta y D. Santiago entró a decirnos que saliéramos a aplaudir porque la gente quería volver a vernos. Fueron diez goles en una final, algunos de ellos verdaderamente imborrables. Fue tremendo para el espectador.

P: Los que estuvimos en otra final posterior en Glasgow, la de la Novena, y tuvimos ocasión de hablar un poco con la gente, comprobamos la huella que dejaron. Esos escoceses, o sus hijos y nietos, son del Madrid.

R: Lo sé. Es una pena que no haya buenas imágenes de ese partido. Yo tengo por ahí un vídeo pero se ven los goles y poco más. Si hubiera habido televisión por entonces, de vez en cuando yo consultaría esos partidos. Pero ya ves. Durante muchos años, si quería ver mis propios goles en un partido importante, tenía que verlos en el NO-DO.

P: (Risas). Se metía en el cine, veía el NO-DO y luego se quedaba a ver la película, o no.

R: Eso es. Casi no había cámaras ni periodistas.

P: Ya que menciona el NO-DO, ¿qué siente usted cuando, sobre todo desde el entorno del Barça, se atribuyen a Franco las ligas y las copas de Europa que ganaron ustedes? ¿Le ofende?

R: (Larga pausa, meneando la cabeza con gesto de displicencia) Bah… Me da igual. Franco no jugaba en nuestro equipo. Jugábamos nosotros.

P: El único Paco que jugaba ahí era Paco Gento, ¿no?

R: Así es. Y hombre, en Europa Franco no pintaba mucho, ¿verdad? Y además yo creo que a Franco ni le gustaba el fútbol.

P: Se dice que era del Atlético de Madrid, entonces Atlético de Aviación, Por la cosa militar.

R: No sé. Lo cierto es que las autopistas y la industria se iban para Cataluña y el País Vasco. (Risas). A Franco no le gustaba el fútbol. Yo he ganado sólo dos Copas del Generalísimo. Para ser el equipo del régimen…

Cuando yo jugaba, me parece que Franco no pintaba mucho en Europa.

P: El fútbol ha cambiado mucho desde su época de jugador. Hay gente que no cree que sea verdad el que ustedes jugasen con cinco delanteros.

R: Los sistemas se han modificado mucho. Y el que era bueno entonces habría sido bueno ahora. Hay muchos cambios, como el que ahora los defensas se vayan hacia la portería contraria. En mi época no pasaba, salvo una vez que Marquitos, en la final de la primera Copa de Europa, se fue para arriba. Todo el mundo le gritaba “¿Dónde vas, loco?”, ¡y metió gol! (Risas). (Fue el gol del empate a 3 en la remontada ante el Stade Reims, con 4-3 final).

P: ¿Usted siempre se llevó bien con Di Stéfano? ¿Cuándo jugaron juntos y después? ¿Hubo algún roce?

R: Siempre nos llevamos muy bien. Se llevaba de maravilla con el resto de compañeros también. Tenía su carácter, pero era el alma del equipo.


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P: Estoy delante de un mito pero le pregunto por otros. D. Santiago Bernabéu. Existe esta imagen casi tiránica de las “santiaguinas”, pero Santillana, que también le trató, si bien menos tiempo que usted, nos dijo que eran charlas en las que daba ánimos, nada más.

R: Así es. D. Santiago era un amigo. En las charlas venía a darnos fuerza y moral, no a echar la bronca. Había sido jugador, de modo que era como un compañero más, y muy buena persona.

P: ¿Usted cree que sería posible replicar en el fútbol de hoy el ambiente ganador que Santiago Bernabéu instauró en el club?

R: ¿Hoy? Ni idea. Yo como no estoy… (Risas).

P: Hay quien dice que no, por cuanto el jugador actual es jugador pero es otras cosas también. Modelo publicitario, por ejemplo.

R: Es lo mismo pero con otras actividades. Ganan mucho más que nosotros. Y me alegro. (Risas). No les vamos a echar la bronca por ganar mucho dinero.

gento y bengoechea

P: Ganando mucho o poco, siempre ha habido algún cántabro en los equipos del Madrid que ganaron la Copa de Europa. Empezando por usted.

R: Siempre ha habido alguno. Pachín, Miera, Marquitos… En la Séptima Amavisca. En la Octava Helguera. Munitis.

P: En la Décima no hay ninguno pero sí lo hay, porque en Lisboa estaba usted como enviado especial. ¿Qué les dan en Cantabria para que salgan tantos buenos?

R: Qué les dan o qué les daban, porque por desgracia hace mucho que no sale gran cosa. Y el pobre Rácing está fatal, en Segunda B. Fíjate que fue de los primeros clubes cuando se hizo la Liga en el año 28. Pero siempre los ha habido muy buenos. Fíjate en el actual entrenador del Las Palmas, Quique Setién. Qué clase tenía. Y antiguamente estaban Germán y Aparicio. Muy buenos también.

P: ¿Qué jugadores de la actual plantilla del Madrid le maravillan?

R: Todos. Si son del Madrid me maravillan todos. En el Madrid los jugadores hacen cosas increíbles. Hablabas antes de la Sexta. Ganamos gracias a un gol de Serena desde su casa cuando él en su vida había metido un gol desde fuera del área. (Risas). Era muy bueno Serena.

P: Antes de aquella final contra el Partizán que nos dio la Sexta, ¿qué les decía al resto de jugadores? Usted era el único de ellos que había ganado esa Copa.

R: Sí, pero ellos ya sabían suficiente. Conocían la Historia que había detrás, y eso es lo que les espoleaba. No hacía falta decirles nada.

P: No se quite importancia. ¿No era importante su mensaje?

R: No, de verdad. Ellos ya conocían la Historia, como la conocen los de ahora. Es igual ahora que entonces. No se pueden dormir. Saben que hay que ganar y agradar a la gente. Aunque la verdad es que nosotros se lo hemos puesto muy difícil a los que vienen.

P: Y tanto. Y han malacostumbrado al propio aficionado. Una madridista que nace hoy nace malacostumbrado. Por su culpa, D. Paco. 

R: Pero los de ahora siguen ahí. Y ganan la Copa de Europa. A lo mejor no ganan cinco seguidas como nosotros porque yo creo que ahora es más difícil. Pero siguen ahí.

P: ¿Son entonces dignos herederos de ustedes, que ganaron esas Copas “en blanco y negro”, como dicen nuestros detractores?

R: Me hace mucha gracia lo del blanco y negro. Muchos de los que lo dicen también nacieron en blanco y negro. (Risas). Que miren sus fotos si no.

¿Vender a Cristiano, que te mete tantos goles casi todos los días? No, hombre, no.

P: ¿Qué significa para usted la Presidencia de Honor?

R: Una responsabilidad y un honor. Todo lo que venga del Madrid, a por ello. Yo no lo voy a rechazar. Pero pienso seguir viendo los partidos con mi nieta y acudiendo a mi localidad del estadio.

P: Usted le conoció bien. ¿Qué significó para D. Alfredo la Presidencia de Honor?

R: Imagino que le encantó. Pasó muchos años entrenando por ahí fuera. Pero el Madrid era su casa. Él forjó este club. Siempre echó el resto en el campo. Ha sido el más grande que ha tenido el Madrid. Los más grandes eran Di Stéfano y Puskas. A Puskas no le hemos visto jugar de joven, allá en Hungría, pero debió de ser algo tremendo. Claro, él llegó aquí con treinta y un años y así de gordo. (Risas). Y aun así fue un goleador increíble.

P: Cuentan que en sus últimos años en el equipo ya casi no corría. Que se ponía en la esquina del área y con eso bastaba: cuando pasaba el balón por allí, zambombazo y gol.

R: Pero tenía diez metros muy rápidos. Llevaba el balón pegadito al pie, estilo Messi. Avanzaba así y, llegado a su punto favorito, cañonazo y por toda la escuadra. Le ponías el balón en el área y era gol seguro. Tenía mucha facilidad.

P: Ya que menciona a Messi, hay un madridismo que está enormemente cabreado porque en los últimos años se gana poco. ¿Deberíamos asumir, sin resignarnos pero asumiéndolo, que vivimos la era Messi?

R: (Pausa). Marca una época como la marca Ronaldo también. Tenemos a los dos mejores en España, y con buenos compañeros también. Eso influye mucho. Tenemos que estar contentos de tener a Ronaldo con nosotros.

P: Pues hay gente que le quiere vender.

R: ¿Pero cómo vas a vender a un futbolista que te mete tantos goles casi todos los días? No, hombre, no. Además el Madrid nunca ha vendido, el Madrid sobre todo ha comprado. El Madrid no debe vender, debe comprar. Cristiano sabe que la gente le quiere y que el club le quiere.

P: Hay quien opina que el carácter de Cristiano puede ser parecido al de D. Alfredo. ¿Usted ve esa similitud?

R: (Pausa). Bueno, a Cristiano no lo conozco mucho.

P: Pero por lo que todos vemos de él. Ese perfeccionismo, ese cabreo cuando las cosas le salen mal. ¿Era así D. Alfredo?

R: Eso es bueno. Y sí, a Di Stéfano le pasaba. Como a otros muchos. Esos gestos que hace Cristiano se explican porque quiere ser siempre el mejor, y eso es muy importante.

P: ¿Tenía D. Alfredo gestos parecidos, pero no se veían tanto porque no había cincuenta cámaras?

R: (Pausa). Bueno, era diferente. A Cristiano en todo caso tenemos que estarle muy agradecidos por todo lo que hace. Cada vez que marca hace felices a todos.

P: A ver si gana una Champions más por lo menos.

R: La vamos a ganar.

P: ¿Este año?

R: (Se le ilumina la sonrisa). Este año.

P: Hacemos votos por ello. Un par de cosas más para acabar. Siempre se dice que el auténtico rival en su época era el Atleti. Más que el Barça. A muchos madridistas les cuesta creerlo.

R: Lo era, aunque el Barça también. Era un poco como ahora. El Barça es el rival pero mira lo fuerte que está el Atleti con el Cholo.

P: Muchos madridistas consideran que el Atleti está fuerte, entre otras razones, porque cuenta con la permisividad arbitral ante su “estilo”.

R: No lo creo. Son fogosos, como lo era su entrenador.

-Vamos a ganar la Champions.

-¿Este año?

-Sí.

P: Por último, la cantera. Usted tiene ahora un sobrino-nieto que destaca. ¿Es ahora mismo más difícil que nunca llegar al primer equipo? 

R: Bueno, siempre ha sido igual de difícil. Imagínate en mi época, con Kopa-Rial-Gento-Puskas-Di Stéfano. A ver quién metía la cabeza ahí (Risas).  Hay que tener muchísimo talento y esforzarse mucho, como los de la Quinta del Buitre. Era un espectáculo verlos jugar.

P: Lo último. Ahora sí. ¿Bale por la derecha o por la izquierda?

R: Por la izquierda. Él dice que le gusta por la derecha porque tiene más opciones para marcar gol, pero yo le he visto por la izquierda (cuando era defensa y se iba todo el rato para arriba) y era sensacional. Rapidísimo. Es muy bueno.

P: ¿Le recuerda a usted? 

R: Es distinto, aunque en la velocidad y el modo de llevar el balón y dar los pases, puede ser.

P: Nos quedamos con su presagio: este año ganamos la Champions. 

R: No tienen más remedio. Si no, les echamos la bronca. (Risas).

 

Entrevista: Jesús Bengoechea, Francis García Cedeño (DiosaMaracana)

Via lagalerna.com

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