Ya sitúan a Isco a la altura de Andrés Iniesta

Cuando un jugador es jovencito todavía y acaba de salir de un club modesto, suele tener como ejemplo a las grandes estrellas de la Liga y espera llegar a ser algún día como ellas. Por ejemplo, cuando Isco jugaba en el Málaga, reconoció que su perro se llamaba Messi, pero lo que no sabe el … Leer más

El Real Betis se queda sin portero: Guille Sara, K.O.

Dice el refranero español que a perro flaco todo son pulgas. Algo parecido es lo que le está pasando al Real Betis Balompié. Y es que entrar en puestos de descenso no ha sido la única mala noticia que ha recibido la entidad verdiblanca en las últimas fechas. Así, se ha conocido que Guille Sara … Leer más

Real Madrid-Atlético de Madrid: Por fin un derbi sin guasa

Durante 14 años, y hasta hace apenas cinco meses, todo era ruido y muy pocas nueces en los encuentros entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid. De hecho, los blancos no sólo ganaban a los colchoneros, sino que además, le quitaban la emoción al encuentro en los primeros minutos de juego con algún … Leer más

¿Cómo se asciende a Primera División?

Durante las dieciseis últimas temporadas el Mallorca ha comenzado siempre la Liga con una única exigencia: la permanencia en Primera División. Siendo una empresa difícil, porque durante ese periodo han perdido la categoría -y en algún caso en más de una ocasión- equipos de tanto potencial como Atlético de Madrid, Betis, Zaragoza, Sevilla, Villarreal, Real Sociedad, Celta o Deportivo, lo …

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Federico Etxabe: "Sin despertador se vive de maravilla"

El exciclista vasco, que ganó en el mítico Alpe d’Huez en el Tour del 87, nunca tuvo que volver a trabajar. “Supe invertir el dinero que gané en el ciclismo y ahora me dedico a pesar angulas, plantar lechugas y sacar a los perros”.

Hace 26 años, en el Tour de Francia de 1987, Federico Etxabe (Cortézubi, 1960) ganaba en Alpe d’Huez, en la mítica cima a la que hoy vuelve a llegar el Tour de Francia. Fue un triunfo soñado que, en realidad, sólo entraba en su imaginación. “Me acuerdo que se lo decía a Lale Cubino, mi compañero de habitación: Lale, este puerto me va bien, ya lo verás“.

Trujillanos Futsal se mantiene en acción

El equipo de Valera jugó un triangular en Santa Bárbara del Zulia, como preparación de cara al Torneo Superior VALERA.- La preparación rumbo al Torneo Superior se mantiene en firme para el campeón de Venezuela, Trujillanos Futsal, este pasado fin de semana logró activarse en juegos de preparación en triangular en Santa Bárbara del Zulia.

Los “Guerreros del Tabloncillo” lograron su cometido que es atacar los detalles de falencias que dejó la Copa Merconorte, además probaron a un jugador y Ronald Méndez hizo su debut con el amarillo y marrón.

Vencieron 5-3 y empataron 2-2 con el cuadro de Santa Bárbara Futsal quien juega en la Liga Nacional de fútbol sala y cayeron 1-2 ante Distribuidora Perrota, juegos que se efectuaron a casa llena en el Gimnasio “Andrés Eloy Blanco”.
 
Avances colectivo y dinámico
 
La labor de Eudo Villalobos y su equipo de trabajo en el Trujillanos Futsal mantiene avances positivos tanto en lo colectivo como en lo dinámico “Ronald se adaptó al grupo a pesar de que no fuimos en un ciento por ciento y que jugamos dos partidos al llegar de viaje” indicó el estratega zuliano.

El equipo viajó con apenas diez jugadores de la nómina Anderson Graterol, Oliver Parra, Luis Toro, Nolberto Bozo, Juan Suárez, Leonardo Perdomo, Ronald Méndez, César Vielma, José Leonardo Peña y Carlos Mendoza, este último en carácter de invitado.
 
Siete jugadores ausentes
 
El resto del equipo se ausentó por diferentes motivos de salud, reposo y permiso como Jonathan Torres, Pedro Villegas y Wilmer Cabarcas, además de Humberto “Tim” Moreno y Roberto “Tico” García quienes estaban con la selección nacional de fútbol de salón que se prepara para las Olimpiadas

Las ideas fundamentales expuestas por Lope de Vega en “El Arte Nuevo de hacer comedias en este tiempo”


En la obra “El perro del hortelano uno de los temas principales que motivan a los personajes a comportarse como lo hacen es la honra. El amor de la condesa de Belflor hacia Teodoro no es total hasta que Ludovico le considera su hijo y por tanto futuro conde. Antes de este hecho, para la condesa hubiese supuesto una perdida del honor, tanto para ella como para su familia el casarse con un personaje de clase inferior. Otro ejemplo, lo encontramos en Federico y Ricardo que planean matar a Teodoro además de por los celos, porque consideran una pérdida de honor que un personaje de clase inferior sea quien logre conquistar a la condesa.

“¿Pero cuántas rojas me han sacado este año?”… por LADISLAO J. MOÑINO

Diego Costa dice estar preparado para controlar su carácter y Simeone le ha mentalizado para no entrar en provocaciones

La semana pasada, con siete kilogramos de plomo distribuidos por un panel de bolsillitos que configuraban un chaleco hasta la mitad del torso, Diego Costa se asemejaba más a un GEO que a un futbolista. La minicoraza con la que se ejercitó respondía a un plan diseñado para aumentar su potencia y ha sido aplicado a más futbolistas del plantel con vistas a la cita de mañana en el Bernabéu. Por sus cualidades físicas y futbolísticas, Costa se antoja fundamental en el guión que prepara Simeone para derrotar al Madrid. El técnico le ha cuidado en el aspecto físico, no le alineó de inicio ante el Barcelona el pasado domingo por unas molestias en los isquiotibialess, y en el plano psicológico. Desde el entorno del futbolista aseguran estar convencidos de que habrá un momento en que los futbolistas del Madrid lo buscarán para provocarle, pero afirman también que El Cholo le está mentalizando para que no deje al equipo en inferioridad.
Simeone, que concentra al equipo en San Rafael para revivir las sensaciones del doblete, cuando ejercía de espoleta anímica aporreando puertas, trata de evitar acciones como la de los dos últimos derbis, en las que de haber sido descubierto por los árbitros Costa podría haber sido expulsado. Durante los últimos días, el ariete transmite tranquilidad e incluso denota cierto enojo cuando se le pregunta si está mentalizado para no dejar al equipo sin un jugador en el campo. “¿Pero cuántas rojas me han sacado este año? Si fuera que me hubieran expulsado cinco veces por temporada, pero este año solo ha sido una”, asegura Costa, que ha visto 10 amarillas en Liga y una en la Copa. El club le defiende porque entiende que él también es víctima de insultos y agresiones por parte de rivales que intentan desestabilizarle.
Durante la semana, Costa ha recibido la visita de varios amigos y se le ve feliz. Sus transformaciones anímicas en la hierba son difíciles de interpretar incluso para quienes le tratan con asiduidad. Les cuesta entender esos vaivenes en una personalidad alegre, extravertida y muy sensible fuera del campo. Hay quien dice que pocas veces le han visto tan bajo anímicamente como cuando el año pasado atropelló a su perro mientras aparcaba. “Él está tranquilo, está acostumbrado a jugar así, ya sabemos como es él”, asegura Cebolla Rodríguez
Si el control de la explosividad temperamental de Costa es decisivo, la física jugará un papel clave en el ataque rojiblanco. Simeone trabaja sobre la idea de un equipo corto en el que los jugadores de fuera se metan hacia el centro para cerrar los pasillos interiores del Madrid, una de sus grandes preocupaciones. En la transición robo-contragolpe generada desde ese embudo es donde la potencia del delantero brasileño cobra relevancia ante la debilitada defensa del Madrid, que ha perdido a Varane por lesión y posiblemente a Pepe por decisión técnica, dos centrales muy físicos. “Me da igual el que juegue”, asegura Costa. “Juntitos, esperar y zas”, se escucha en el Cerro del Espino de Majadahonda.
Ese zas es el momento asignado para que Costa para se despliegue en velocidad con esos desmarques que tanto han condicionado el juego ofensivo del Atlético desde que explotara y se asentara como un jugador indiscutible para su entrenador, que ha confesado ver en él una especie de reminiscencia de sus tiempos de futbolista. “Se emplea al máximo, pero debe aprender a dosificar su fuerza. Tiene que controlarse en ocasiones porque un futbolista es bueno si potencia sus virtudes y esconde sus defectos. Hay quien dice que juega al límite, pero lo mismo decían de mí”, explica el técnico en el libro de reciente publicación El efecto Simeone. En el capítulo dedicado al brasileño, igualado con Cristiano a siete tantos como el máximo goleador de la Copa, el técnico también confiesa el impacto que le causó el tirón del delantero rojiblanco entre sus compañeros al comprobar cómo jaleaban sus goles mientras estaba cedido en el Rayo Vallecano. Ahora, su camiseta es la tercera más vendida en la tienda oficial del club por detrás de la de Falcao y la de Arda. Ha adelantado a Adrián, tal y como también ha sucedido en las preferencias de Simeone sobre el campo.

“Durante seis meses, el padre de Tomic me trató como una mierda”

John Tomic, padre y entrenador de Bernard Tomic, agredió el pasado sábado en Madrid a Thomas Drouet, uno de los técnicos que trabajan con el tenista australiano. Todos ellos se hallan en la capital española debido a la disputa del Master 1000.
El conflicto viene de atrás, como ha explicado Drouet en una entrevista concedida al diario ‘Herald […]

El Barça extremista… por MARTI PERARNAU

1.- El Barça ha dejado de ser la máquina que aplastaba rivales desde la jerarquía emocional. Hoy es un gran equipo que compite sin la regularidad de los 95 minutos, con altibajos en el juego y distancia abismal entre el nivel de sus futbolistas, excelentes algunos, anonadados otros. Cuando el equipo se “siente” otra vez Barça es capaz de someter y dominar al rival hasta llevarlo a la agonía; pero cuando deja de “sentirse” Barça es él quien agoniza en cualquier acción, por nimia que parezca. Es un Barça extremista y extremizado, llevado al extremo, para lo bueno y para lo malo.
2.- Capaz de ser pasado por encima por un PSG hiriente y venenoso, pero de recuperarse a partir de un pase zidaniano de Alves a Messi a partir del cual el campo hace bajada para el equipo de Tito. Capaz de esterilizar a un rival tan agudo como el parisino, pero también de conceder ocasiones sin cesar, olvidando las viejas pautas de control que le llevaron a la gloria cuando Pep no le pasaba ni una al grupo.
3.- El de hoy es un Barça que, pudiendo conquistar París tanto como salir vapuleado, lo que hace es dejar la capital francesa con heridas profundas en isquios, rodilla y corazón. Para Vilanova habrá sido un amargo regreso al ver caer, uno tras otro, a Messi, a Mascherano y el empate. Con las sextas semifinales consecutivas en la cartera, al Barça le espera un partido de vuelta nuevamente al límite en que el PSG se vestirá, también nuevamente, otra vez de Chelsea.
4.- Porque Ibrahimovic es Drogba, Lucas Moura es Ramires y Pastore es Juan Mata. Así se viste Ancelotti en la noche parisina, sorprendiendo con Beckham en el puesto de Verratti, pero novedad estéril y artificiosa. El técnico italiano pretende que el Barça ataque por el costado de Jallet, Alex y Matuidi y los barcelonistas le hacen caso, enredándose por ahí. En el otro costado, pista libre para Dani Alves, al que sujetan 2×1 entre Maxwell y Pastore. Intentan sujetar, mejor dicho, porque el brasileño encuentra el hábitat que gusta: espacio y velocidad. Y en ese entorno, Alves vuelve a ser el mejor extremo derecho que puede tener el Barça, aunque a cambio haga sufrir pesadillas a Piqué para cubrirle las espaldas.
5.- Se presenta Vilanova como cabía imaginar: con Villa entre centrales trabajando para Messi y Alexis al costado. No funciona. El asturiano no está para fajarse con emperadores como Thiago Silva, algo que sí es capaz de intentar el chileno, que cuaja otra noche de esfuerzo titánico y generoso, solo estropeada por su infinita torpeza rematadora.
6.- Partiendo desde la derecha, Messi se siente cómodo pero el Barça lo resiente. Sus compañeros trabajan el otro costado para terminar abriendo a la derecha, por lo general hacia Alves. Está replegado el PSG, con Matuidi sobre Iniesta, y un plan sencillo: balones a Moura buscando la espalda de Mascherano y Alba. A los cuatro minutos, un maravilloso pase de pecho de Pastore sobre Lavezzi finaliza en el palo de Valdés, que durante media hora tendrá que sacar varias manos excelentes para salvar a su equipo.
7.- Para entonces, el eje Piqué-Busquets ya está con tarjeta amarilla porque el Barça no controla el ritmo como suele y está llegando tarde a las interceptaciones. Busquets sufre como un perro. Carentes de presión arriba, donde a la habitual abstención de Messi se añade la de Villa, solo Alexis ataca a los defensas franceses y este defecto repercute directamente en Busquets, que recibe una avalancha de picotazos, agudos y repletos de veneno. Como al Barça le cuesta finalizar en remate, se ve sometido al riesgo del contragolpe local, peligrosísimo
8.- La lentitud en el giro de Xavi, unido a la impotencia de Villa entre centrales, ralentiza las acciones de ataque, las hace espesas y sin peligro. En cambio, en defensa todo es precipitación y miedo. Quizás sería mejor invertir los términos: ser más pacientes y agrupados en fase defensiva y más fluidos y arriesgados en ataque organizado.
9.- Liderados por un Thiago Silva majestuoso, con Ibra de hombre-boya bajando melones y pianos y Moura de puñal, el PSG consigue llevar al Barça a un intercambio asimétrico de acciones puntuales: tres minutos de balón para el Barça, tres segundos de contraataque para los parisinos.
10.- Pronto se juntan Messi e Iniesta, con Xavi de hombre de apoyo para distribuir cerca del área parisina, pero esos triángulos no desembocan en finalización, sino en pérdida. No es menos cierto que el PSG se ha vestido de Chelsea y si algo teme el Barça es otro Stamford Bridge. Así que Xavi e Iniesta persisten y atraen y atraen. Son imanes de contrarios. Se juntan, convocan a los rivales, les llaman y cuando acuden a por el balón lo sueltan para el compañero alejado. Bien. Salvo que ahí termina todo, sin malicia rematadora.
11.- Hasta que Alves saca de la chistera un pase de tres dedos a una zona inviable y Messi abre la lata. El gol cambia al Barça, aunque más probablemente al PSG, que desaparece de súbito. Y ni siquiera la lesión de Messi le hace reaparecer. Durante buena parte del segundo tiempo, quien parece haber perdido a su mejor jugador es el cuadro parisino y no el barcelonista, que pese al sustantivo vacío existencial de Fàbregas, domina el partido.
12.- Sin Messi, el Barça controla con relativa sencillez, como si el plan de Ancelotti hubiese ido perdiendo agresividad. No me refiero a frescura física, sino mental, como si los jugadores locales creyesen un poco menos en la idea que el entrenador les había propuesto y los visitantes se sintieran firmes pese a la baja sufrida. Mascherano se anticipa mejor que antes, Alexis continúa peleando contra el mundo (y contra sí mismo), sostiene Busquets y oxigena Iniesta. El Barça compite como en sus mejores días, pero no finaliza como en las noches felices. Pero ya no es el Barça sin ninguna intención de San Siro; más bien es el que padeció horrores contra el Olympique en 2009 o el que se dejó empatar por el Arsenal en 2010. Sufre, pero compite.
13.- Los últimos quince minutos, sin embargo, son una herida abierta por la que se desangra el equipo de Vilanova, con aires de enfermería volante. Se juntan muchas adversidades en poco rato: golpes, caídas, lesiones, tropiezos, incluso el desvío de un balón para que Valdés no complete otra noche de ensueño en su estadio fetiche. El PSG acabará empatando en el minuto 94 y el Barça se irá de París con la carne rota y el porvenir tembloroso.
y 14.- Porque el buen resultado final no desmiente que quien visitará el Camp Nou dentro de ocho días será otro Chelsea, con Ibra vestido de Drogba esperando tener solamente una ocasión para matar. Será otro partido previsible, pero en esta ocasión sin Messi delante y quizás con Abidal atrás; con Thiago Silva barriendo cuanto se acerque a su meta e Iniesta coronado, a través de los isquiotibiales de Leo, en hombre fuerte del Barça. Esta va a ser una buena prueba de fuego para medir el talante competitivo de semejante grupo: llega el Chelsea de Ancelotti y enfrente, el Iniesta Team.

Jornada 26: Real Madrid-F.C. Barcelona… por RICARDO ZAZO

– Viejo enemigo, distinta competición: Cuatro días después, otro Clásico. Distinto escenario, el Santiago Bernabéu, distinta competición, Liga, donde el Barcelona tiene una distancia cómoda respecto al segundo clasificado. Muchas decisiones pensando en el enfrentamiento de Octavos de Final frente al Manchester United en el conjunto merengue, bajas obligadas como Xavi en el culé.
Sensación de desencanto en ambos equipos, más preocupados en lo que habrá que en lo que hay.
– Mourinho y el horizonte Champions: Que a José Mourinho la Liga le importaba más bien poco se podía deducir desde  el partido en Enero frente al Málaga donde sentó a Casillas y colocó en la portería a Adán. Así pues, las rotaciones pensando en Manchester (único objetivo este año de Mourinho y el Real Madrid), oportunidad para Kaká (otra más y van…), Essien, Modric, Callejón, mientras Cristiano descansaba en el banquillo. Pepe como mediocentro obligando al Barça a tener especial cuidado con las pérdidas, con Varane permitiendo que la presión alta fuera efectiva. Pequeños cambios pero con un plan trazado desde la retahíla de Clásicos: Cerrar espacios y aprovechar cada error del Barcelona.
– Jordi Roura y el ayer: Situación completamente distinta para los blaugranas, todavía pensando en qué salió mal hace cuatro días en el Nou Camp. Thiago por el lesionado Xavi como sostén de Iniesta, hoy interior y Motor de Juego Primario. Villa en banda como amenaza buscando profundidad, síntoma de que frente al Milán tendrá minutos.
– Morata, su camino: Jugó Morata pegado a la banda izquierda buscando penalizar a Dani Alves en cada jugada. Alejado de la portería su trabajo se aprecia más, si bien sigue siendo delantero. Tiene oficio y sabe que Mourinho le da confianza. El tiempo dirá qué será de él.
– Villa y Michael Jordan: Cuando Michael Jordan volvió tras su paso por el baseball, ya no era el jugador explosivo que hacía virguerías por el aire. Conocedor mejor del juego y de sus prestaciones, más concreto en sus jugadas, menos disperso a lo largo del partido, con ese pequeño paso hacia atrás para impulsarse. Distinto jugador, no necesariamente peor. A David Villa le pasa algo parecido. Ya no es el delantero que hacía metros sin desmayo, controlaba sin saber cómo y soltaba un latigazo seco a un palo. El Villa de hoy tiene menos recorrido, la quiere más al pie y sus movimientos son más lentos. En resumidas cuentas, vive mejor como delantero centro que como extremo, pues su amenaza se diluye. Si su reconversión pasa para ser el nueve del equipo (en competencia con Alexis, pues ambos se mueven mejor en esa zona), el Barça puede encontrar un nuevo recurso frente al Milán.
– Iniesta y Thiago, versión ballet: Sin la rigidez de Xavi, ausente hoy, ni el trote ligero de Cesc, la batuta se la repartieron Thiago e Iniesta. Y ambos se deslizan por el campo, uno bate líneas de pase, otro se inflitra conduciendo maravillosamente. Thiago, el jugador más parecido a Xavi que hay en la plantilla, sigue siendo algo inconsistente en lo que a las pérdidas de balón se refiere, argumento que sus criticos siempre sacan a relucir, defecto que se pule con el tiempo y la concentración. Junto a él, Iniesta es el verdadero secreto de este Barça, el único capaz de discutir a Messi y a Xavi sobre el alma de este equipo. Parece que desde hace un mes Iniesta ha decidido dar un paso adelante y empezar a comenzar una revolución silenciosa como voz autorizada. Se adueña del balón y ordena al equipo, necesitado de él. Frente al Madrid, mecieron al equipo y encontraron con paciencia los espacios que ni Messi, Pedro y Villa supieron rentabilizar. Parece que en el proceso de transición de Xavi a Cesc al equipo le sienta bien la opción intermedia: El Barça de Iniesta, que sabe cuando tocar y cuando acelerar.
– Daniel Alves y los servicios prestados: A mediados de temporada parecía que Dani Alves volvía por sus fueros y esa ese lateral capaz de subir la banda hasta el desaliento y ser contundente en defensa. Poco duró la alegría. El Alves de ahora repite los mismos síntomas que el antiguo (cierra mal y deja su espalda al descubierto) con uno nuevo: Su velocidad gestual es menor. Adriano en el banquillo y Montoya en el horizonte se antojan como los nuevos amos de la banda derecha.
– Pepe y la comodidad: Se encuentra cómodo Pepe jugando de mediocentro frente al Barça. Barre una gran porción del campo y sabe que posicionalmente suele ganar la partida en las ayudas a los defensas. Menos acelerado y con más cabeza en su juego, es una pieza que Mourinho puede mover a su antojo ahora que Varana ha dado el paso definitivo.
– Cristiano Ronaldo, la amenaza: Dudar de Cristiano Ronaldo a estas alturas es poco menos que una infamia. Sus prestaciones son espectaculares, siembra pánico donde va y ha encontrado su tono óptimo. Queda la duda de si será capaz de liderar a su equipo en Old Trafford. Tantos enfrentamientos con Piqué, Puyol y Mascherano le han hecho detectar los puntos débiles de éstos. Depositario del futuro del Real Madrid.
– Leo Messi y la carga de Atlas: Un gol más, 39, absoluta barbaridad. Pero los presuntos síntomas son de melancolía y cierta apatía en el argentino. Haciendo un diagnóstico un poco más profundo la conclusión es que Messi está en otro proceso de reconversión, la del centrocampista ofensivo. Parece que empieza a cansarse de recibir de espaldas y tener que esquivar rivales. Quiere empezar a verlos de frente. Ese proceso terminará en cerrarse (por madurez y porque el Barça necesitará un nueve más fijo), mientras tanto Messi se activará o desconectará en función de lo que le plantee el rival y sus ganas de interactuar. Periódo de nuevas experiencias que requieren tiempo, incluso para el Mejor del Mundo.
– Preguntas y respuestas de este Real Madrid-Barcelona:
¿Es mejor el Madrid que el Barça? Si hablamos de enfrentamientos directos, parece que el Madrid (o más bien ha sido el Barcelona, que no ha evolucionado su Idea) le ha pillado el truco a los blaugranas. A pesar del enfrentamiento copero, el Madrid está a 13 puntos del Barcelona en Liga, distancia más que respetable. Así pues, es improbable, por mucho que se diga, pensar en la superioridad de unos y otros a largo plazo, más allá de momentos puntuales.
¿Cuáles son los títulos importantes para ambos? En el Real Madrid no se quiere saber nada que no sea la Décima (la Copa del Rey puede servir como bálsamo, igual que el año pasado al Barça) y Mourinho va a quemar sus naves en conseguirla.En el Barcelona, sin dejar de lado la Champions, su prioridad este año es recuperar el centro de la competición doméstica, en la cual va líder destacado porque es la que le va a dotar de proyección de cara a un proyecto sólido a medio plazo.
¿Pueden superar ambos sus eliminatorias de Champions? No hay por qué dudar de estos dos equipos. Ferguson es perro viejo y seguramente plantee problemas. El Milán, aún con los dos goles de ventaja, puede ser elimnados por un Barça que sabe que se juega un pase a otra eliminatoria y una inyección de moral.
¿Hay fin de ciclo en el Barcelona? Aquí nos hemos hartado de repetir por activa y por pasiva que este año el Barcelona está viviendo un año de transición en la entrega de la batuta del juego de Xavi a Cesc y que eso provoca unos desajustes en las interacciones de los jugadores clave del juego blaugrana (doble Motor Primario y Messi e Iniesta como Constantes), sobrellevados en Liga pero que se ha vuelto espinoso una vez se han presentado los grandes retos. Será clave que esa transición sea llevada con calma y del mejor modo posible. Además, hablar de fin de ciclo en un equipo que va líder sacando 12 puntos al segundo suena un poco irrisorio. El mayor problema del Barcelona históricamente ha sido el ser catastrofista en la derrota y exultante en la victoria. Hace unos meses firmaba la mejor vuelta de la historia de la Liga, ahora al culé le sobra Valdés, Puyol, Xavi y hasta Messi. Poca memoria en el aficionado que puede que dentro de diez días, si el Barça pasa la eliminatoria frente al Milán, vuelva a pensar en lo bueno que es su equipo y lo destacado que va en Liga. Si no pasa se buscarán culpables, a cada cual más disparatado. Lo que Cruyff llamaba “el Entorno” es un ente que masculla entre bastidores y olvida que los que están en Can Barça son los que mejor conocen la Filosofía Barça y los Xavi, Iniesta y Messi son  los que les han hecho (y pueden seguir haciendo) felices a todos ellos.
RICARDO ZAZO / ricardozazo.blogspot.com.es

Falso gángster, vulgar piloto… por DIEGO TORRES

Benzema, considerado por sus compañeros del Madrid como uno de los más talentosos, cultiva una imagen de delincuente juvenil que contrasta con su ingenuidad

Si la selección de Francia que conquistó el Mundial de 1998 representó la exaltación del imperialismo republicano, socialmente revolucionario, de vocación integradora, los equipos que la sucedieron acabaron por avergonzar a buena parte de la sociedad francesa. El protagonismo de los héroes de antaño, líderes con sentido patriótico, políticamente impecables, dio paso a jugadores indisciplinados, diletantes y fanfarrones con una propensión alarmante a meterse en líos. En 2010 se destapó un escándalo sexual, y unos meses más tarde, durante el Mundial de Sudáfrica, se declaró un motín contra el seleccionador Raymond Domenech que acabó en una larga purga. Que Karim Benzema pertenezca a esa tumultuosa hornada es una fatalidad que a la luz pública le suele involucrar en hechos en los que no siempre tiene algo que ver. Quienes le conocen mejor aseguran que el jugador del Madrid es un buen chico que acaba de cumplir 25 años. Si acaso, comparte con sus colegas coetáneos el aire diletante, cierto desinterés por las cuestiones institucionales, y una vibrante capacidad para meter la pata.
El 3 de febrero un rádar camuflado de la Guardia Civil capturó una imagen en la que se constataba que un coche conducido por Benzema circulaba por la M-40 a 216 kilómetros por hora. El presunto hecho supone mucho más que la vulneración del Código de Circulación. De ser responsable, Benzema podría enfrentarse a penas de entre tres y seis meses de prisión por un delito contra la seguridad vial. El incidente constituye el cuarto percance conocido del jugador de fútbol en las carreteras tras estrellar dos coches en 2009 y participar en una carrera ilegal en el puerto de Ibiza. El juicio contra Benzema está fijado para el 26 de marzo. No será la primera vez que responda ante un juez: en 2010 le investigaron junto con otros compañeros de selección por mantener relaciones con una prostituta menor de edad vinculada a una red de proxenetismo. La chica exoneró a los futbolistas declarando que los engañó.
La trabajada imagen de gángster del rap no ayuda a mejorar la impresión que muchos ciudadanos tienen de Benzema. El futbolista, como tantos adolescentes criados en los suburbios de la clase media y baja de Lyón durante los noventa, juega a sentirse un pandillero. La fama le ha permitido conducir su fantasía hasta niveles inaccesibles para un aficionado, grabar discos con el rapero Rohff, rodar vídeos en los que aparece con el pecho descubierto interpretando a un chulo, y participar en fiestas en la isla Reunión donde lo fotografiaron las revistas de chismorreo bebiendo champán. La canción que compuso, Fais-Moi La Passe, es una instantánea de la vida nocturna que añora: “Hermanito, la última vez te vi con dos tías cañón, ven y devuélveme la bola que me temo en temas profundos…”.
Al margen de la ilusión infantil del rap, Benzema es un muchacho sencillo y crédulo a quien los rigores del fútbol profesional apenas le han permitido divertirse como el resto de los jóvenes. Bajo su caparazón de tipo duro anida un chaval generoso con una multitud de amigos de pinta estrafalaria, criador de perros falderos, adicto a la PlayStation, enamoradizo y cariñoso.
Nació en Lyón el 19 de diciembre de 1987, el sexto de nueve hermanos: Sabri, Gressy, Nafsa, Sofia, Celia, Laeticia, Farid y Lydia. Creció en el barrio de Bron-Terraillon, una de las 57 comunas del gran Lyón. Una aglomeración de 39.000 habitantes con un tercio de menores de 25 años y unas tasas de paro superiores a la media. Allí se instaló Lakehal Benzema, su abuelo, en 1958, tras abandonar Tighzert, su pueblo en la Kabilia. Hafid, el padre de Karim, prosperó como funcionario en el ayuntamiento de Villeurbanne. La madre, Malika, desciende de una familia argelina de Orán.
Florentino Pérez, el presidente del Madrid, lo fichó por 35 millones de euros al Olympique de Lyón en el verano de 2009, cuando se consolidaba como el mayor talento del fútbol francés. Desde entonces ganó una Liga, en la temporada 2011-2012, en la que sus 21 goles tuvieron un peso decisivo. Su rendimiento deportivo ha sido notable, teniendo en cuenta los condicionantes del desarraigo familiar, la adaptación a otra cultura, y el posterior encuentro con José Mourinho, un mánager que siempre le desdeñó. Benzema es, junto con Özil y Cristiano, el futbolista con más clase de la plantilla madridista. Sus compañeros le consideran un tipo honesto, soñador y buen compañero. Pero a Mourinho le exaspera su carácter linfático. Su falta de fanatismo por el oficio que le reporta un salario de cinco millones de euros netos al año. Prueba de ello es la constelación de apodos más o menos desdeñosos que le ha dedicado el jefe: Gato o Conejo son dos de ellos.
No es extraño que los futbolistas de Primera División se valgan de su fortuna y su influencia social para comprar puntos y carnés de conducir. Esta semana algunos comentaron la investigación a Benzema con curiosidad pero sin asombrarse: en la cofradía es habitual superar con mucho los 200 kilómetros por hora. En su entorno, Benzema, a 216, se puede clasificar como piloto moderado.