El programa de La Sexta está dejando de lado su verdadero objetivo, que es favorecer a los restaurantes que se encuentran en una situación agónica

Pesadilla en la cocina sigue dando de qué hablar. El programa de Alberto Chicote en La Sexta sigue emitiendo capítulos repetidos, algo que no ha evitado que siga contando con grandes índices de audiencia. Sin embargo, se ha dejado de lado el objetivo del programa, que es evitar la quiebra de los restaurantes.

Y es que el propósito de Alberto Chicote es ayudar a reflotar a los restaurantes que lo necesitan. Para ello, acude presencialmente a los establecimientos, comprueba todo lo que se hace mal y después aconseja una nueva forma de trabajar. Un proceso que es grabado de principio a fin por las cámaras de La Sexta.

Pesadilla en la cocina
Pesadilla en la cocina muestra la peor cara de los restaurantes

Pesadilla en la cocina muestra el lado oscuro de los restaurantes

Sin embargo, al ser todo grabado, Pesadilla en la cocina también muestra el lado negativo de las cocinas. Desde que Alberto Chicote pone un pie en las cocinas, las cámaras graban la suciedad, el mal estado de los alimentos y el mal comportamiento de los empleados de los restaurantes. Algo que repercute negativamente en ellos.

Y es que se ha convertido en algo habitual en Pesadilla en la cocina ver a los establecimientos realizar verdaderas atrocidades con los productos que ofertan en su carta. Pero no solo eso, sino que también es normal ver la suciedad que acumulan las cocinas por el mal mantenimiento que realizan los empleados.

Pesadilla en la cocina
La labor de Alberto Chicote en Pesadilla en la cocina está en entredicho

Los espectadores rechazan a los restaurantes

Debido a esto, los espectadores han comenzado a rechazar ir a los restaurantes. Pero no solo a los que acude Alberto Chicote a enmendar su situación, sino a todos. Y es que, tras ver todos los aspectos negativos de los mismos, muchos han comenzado a generalizar la situación de los restaurantes.

Así lo han demostrado en redes sociales, donde un usuario de Twitter ha comentado que Pesadilla en la cocina le ha abierto los ojos y le ha hecho entender que el 80% de los restaurantes son mugrientos. Algo que no hace bien al programa de La Sexta, puesto que su objetivo es el opuesto al conseguido.