Florentino Pérez ve factible una línea de actuación que permita financiar en su totalidad el fichaje de Kylian Mbappé

Hay una frase histórica, aplicable tanto al deporte como a la vida en general, que dicta que para entrar, primero hay que dejar salir. Es cuestión de educación, de protocolo, pero también es físicamente imposible que en un sitio que está lleno se pueda meter a alguien más. Con los fichajes en fútbol sucede lo mismo.

Aplicable a todos los equipos pero en especial, en este verano recién iniciado, al Real Madrid. Es evidente que ha llegado al final de un ciclo. Sin embargo, seguramente estemos ante una de las reconstrucciones más intensas que se recuerden en el club. Porque muchos jugadores, que han sido vitales en los éxitos, darán un paso al lado.

No hay más que ver los jugadores que han sido colocados en el mercado. Tenemos a dos que han sido titularísimos en las tres champions ganadas de forma consecutiva, como Keylor Navas o Gareth Bale. Y otros tres que no siempre han sido titulares pero que han contado con mucho protagonismo como Isco, Lucas Vázquez o Nacho.

Se esperan 300 millones en ventas

Florentino Pérez tiene en la cabeza un plan estelar para recaudar un mínimo de 300 millones en ventas. Ahora mismo, con los jugadores cedidos, los que ya estaban en la plantilla y las incorporaciones de Mendy, Hazard, Jovic y Rodrygo, al Real Madrid le sobran muchísimos jugadores. Se viene una operación salida histórica.

El principal quebradero de cabeza es Gareth Bale, cuya condición de galáctico y astronómico contrato hace que no tenga ninguna intención de abandonar el equipo. Ha sido tasado en 80 millones, cifra asequible, el problema es que el galés quiere que le sigan respetando el contrato que en su día firmó con el Real Madrid. Otro que no quiere irse es Keylor.

Gareth Bale

Más sencillo parecen los James Rodríguez (42 millones) o Dani Ceballos (35). Dos jugadores de muchísima calidad y con muchísimas ofertas sobre la mesa. Zidane no los quiere. Otro prescindible de gran nivel es un Isco por el que se piden 80 millones. Raúl de Tomás se irá al Benfica por 25 kilos y Llorente ha dejado ya 40 en las arcas del club.

Todo con un único fin

Más peliagudos se presentan casos como el de Mariano Díaz, Theo Hernández, Jesús Vallejo o Mateo Kovacic, jugadores que están en la rampa de salida pero que no tienen ofertas demasiado altas. El club espera recaudar alrededor de 100 kilos sumando las cuatro ventas, pero no parece sencillo de antemano.

La operación que se traen entre manos Florentino Pérez y Zinedine Zidane, es poder eludir las contingencias del Fair Play Financiero y poder estar en condiciones de afrontar la guinda total a un proyecto que promete devolver al Real Madrid a la cima del fútbol mundial. Desde luego por dinero no va a ser.

Porque esa guinda tiene nombre y apellidos. Un Kylian Mbappé tasado en 300 millones, pero que el PSG no está dispuesto a dejar marchar. Sin embargo, Florentino quiere preparar el terreno por si se presenta la oportunidad. Con los 300 millones ingresados en ventas, el fichaje sería completamente viable en lo económico.