Presentador de First Dates Carlos Sobera entra al trapo de Antón

El presentador quedó asombrado de la estatura y el peso del comensal

Como si se tratará del hombre increíble o un luchador libre, Antón llegó al restaurante de First Dates presumiendo de su esbelta y fornida figura. La impresión fue tal que Carlos Sobera no pudo dejar pasar los comentarios. “Eres lo más parecido que he visto en mi vida a un armario empotrado…” el comensal solo pudo responder con una risa nerviosa.

El presentador quiso indagar en la vida del comensal y saber que rutina practicaba para tener dicha figura, Antón respondió. “Ahora mismo peso 115 kilos, es bastante, pero porque soy alto también, mido 1,94 centímetros y me gusta hacer culturismo, aunque me inicié desde muy temprano en el powerlifting Levantamiento de potencia”.

First Dates Antón
Antón es culturista y Paula estudiante de ciencias del deporte, ambos compaginaron a la perfección.

Sobera no dejó pasar la oportunidad para retar a Antón a unas pruebas de vencidas en First Dates

La figura intimidante de Antón causó una sensación de valentía en Sobera, que sin pensarlo empezó a retarlo. “Yo siempre digo lo mismo, estos mucho, mucho… pero luego, nada” comentó el presentador que se iba alistando para unas vencidas y hasta no tuvo reparo en darle ventaja al comensal. “con la izquierda, que es con la que no tengo fuerza”.

El programador no se quedó atrás y le manifestó. “Aparte del tamaño, que influye, también me pico muy fácilmente, mejor no lo hagas porque también soy muy testarudo”. Efectivamente el acuerpado hombre no imprimió ni su 25% de fuerza y aún así le ganó. En ese momento llegó Paula, una estudiante de Ciencias Físicas del Deporte, que no escondió su reacción de gusto hacía Antón.

Más allá del físico, el deporte fue lo que unió a Antón y Paula en First Dates

La estudiante madrileña quien lucía un estilo muy llamativo, se presentó así. “Soy una persona a la que le encanta innovar y no le gusta nada la monotonía. Me gusta probar cosas nuevas en todos los ámbitos y dispuesta a cualquier nueva aventura”. Ambos compaginaron muy bien y la comensal le hizo saber a su cita que ” Quiero empezar en el gimnasio para tener unas piernas…”

Ambos parecían que se gustaban y se pudo comprobar en la química fluida en todo momento. Además del deporte también coincidieron en el estilo de vida saludable que llevaba cada uno. A la hora de tomar la decisión final, Antón no dudó en decir que si le gustaría tener una segunda cita puesto que “tenemos que quedar para hacer piernas”. Ella también dio el si pues vio algo tierno en ese mar de hormonas y músculos.

first dates Shayla