Finalmente ni Miguel Ángel Moyá ni Gerónimo Rulli podrán quedarse en la Real Sociedad para competir un puesto con Álex Remiro

La historia del guardameta Álex Remiro ha provocado un sinfín de críticas en los mentideros de Bilbao. Tras negarse a renovar por el Athletic, preferir pasarse un año en la grada y ganarse la animadversión y el rechazo de los aficionados, se ha hecho oficial su fichaje por el eterno rival, la Real Sociedad.

Las críticas tenían la raíz principal en el hecho de que un chaval de 19 años, que no ha jugado todavía en Primera División, se atrevió con un órdago que podía hacer peligrar su carrera. Un año en la grada, en plena progresión, no es precisamente algo indicado en jugadores de temprana edad. Pero Remiro se arriesgó.

Álex Remiro

El motivo era de peso. Remiro firmó un contrato el pasado verano con la Real Sociedad, donde percibirá dos millones netos por temporada. Es evidente también que si arrebatan a un portero al Athletic es pagando muchísimo y no para estar en el banquillo. Pero ni Rulli ni Moyà están por la labor de ser suplentes.

Ante esta situación, la Real Sociedad va a coger el toro por los cuernos. En vez de dar salida a uno de los dos, ambos formarán parte de la operación salida. Moyà apunta al Real Valladolid, mientras que por Rulli se esperan ofertas del extranjero. Y para solucionar el entuerto, la Real Sociedad acudirá a la agencia libre, donde espera un viejo conocido: Asier Riesgo.