Ridículo estrepitoso en El Chiringuito muestra al verdadero Eduardo Inda

El director de Okdiario comete un fallo que le pasa factura en las redes

Eduardo Inda ya se sabe cómo funciona. Un periodista diferente a todos los demás. Prepotente, chulito, que mira a los demás con aires de grandeza y que realmente se siente superior al resto. Pero a veces, el bueno de Inda también hace el ridículo, como ha ocurrido esta semana en El Chiringuito.

El director de Okdiario acude cada semana al plató de El Chiringuito a contar sus locuras. Muchos no entiende qué hace allí. Ni siquiera sus compañeros, que son todos una familia menos cuando se trata de Eduardo Inda. No cae bien a nadie y ha tenido encontronazos con todos.

Ridículo Inda
Eduardo Inda comete un fallo garrafal en El Chiringuito

Pedrerol lanza a Inda a dar espectáculo

Pero Pedrerol lo mantiene entre otra cosas porque les une una gran amistad. Pero sobre todo porque nadie como Pedrerol para manejar a la audiencia. Saben que cuando llega Inda a El Chiringuito, entre el odio y el morbo, se genera más expectación. Las redes están más activas.

En definitiva, que el programa mejora. Por eso Eduardo Inda tiene carta blanca para contar sus historias. Habitualmente tiene al Real Madrid como epicentro de sus informaciones. Inda presume siempre de tener información de primera mano y sorprende con cosas que nadie se espera.

El ridículo de Inda

Esta vez sí que se esperaba, ya que es el monotema desde hace varias semanas. El fichaje de Mbappé por el Real Madrid. Pero la forma de afrontar la información dejó a más de uno helados. Porque Inda dijo que el fichaje se iría a unos 160 millones de euros. Una cantidad ridícula.

Inda siguió explicando la forma de pago. “El Real Madrid meterá a Vinicius en la operación, que vale 75 millones de euros”. Las risas en el banco culé fueron de órdago. Ni siquiera los madridistas tenían todas consigo. Finalmente comprobaron el valor de mercado actual de Vinicius y era de 40 millones de euros. Un ridículo más de Eduardo Inda.

Siro Chiringuito