Roncero revienta El Larguero con rifirrafe bestial con un compañero

Las posturas de ambos periodistas sobre el regreso de la Liga muy distantes

A día de hoy sigue sin estar nada claro si la Liga Santander va a poder concluirse con cierta normalidad tras la crisis del coronavirus. Esto es lo que han debatido en la última tertulia de El Larguero de la Cadena SER, donde la opinión de Tomás Roncero al respecto ha sido muy diferente a la del resto de invitados.

Tomás Roncero defiende que Tebas y la Liga estén programando el regreso de la Liga y confía en que en el mes de junio el fútbol ya esté de regreso en España. Una posibilidad que ahora mismo parece poco viable y que sus compañeros de tertulia le han recordado porque no hay ninguna certeza de que en un mes la cosa haya mejorado tanto.

Tomás Roncero

Es el caso de Manolete, que le ha dejado muy claro a su compañero de programa que “por encima de la pelotilla está la salud”. También lo ha hecho Santi Giménez asegurándole a Tebas que es normal que defienda su negocio pero que en ningún caso es el jefe de los clubes y por lo tanto no puede obligarles a volver sin ciertas garantías de seguridad.

La confesión de Roncero

Tuvo lugar en la final de Champions League que Real Madrid y Atlético de Madrid disputaron en Lisboa, donde el conjunto blanco consiguió su décima Copa de Europa después de tantos años buscándola. Sin embargo hubo muchos minutos donde parecía que el trofeo se iba a ir a las vitrinas del eterno rival:

El Larguero

“Fuimos con los familiares, pero ellos iban a la grada, y me daba mucha rabia no verlo con mi hijo. Resulta que su ubicación esaba diez filas más atrás que la zona de prensa. No aguanté y me cambié. Mi hijo estaba desesperado porque le daban la brasa en el cole los del Atleti, estaba desesperado porque habían ganado la Liga y le decían que iban a ganar también la Champions”.

Entonces llegó Ramos: “Me dijo ‘llevas toda la vida hablándome de la Décima y nunca llega’. En ese momento sentí una sensación de fracaso, pero ya no por el Madrid, sino como padre. Estaba tan desesperado que cuando marcó Ramos me puse a llorar. Y fue una llorera de liberación. Por eso a Ramos le perdono todos sus pecados. Me evitó un fracaso ya no del Madrid, sino como padre”.

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