Rosell y los Boixos firmaron el acuerdo para la Grada de Animación… por ROBERT ÁLVAREZ

El pacto se adoptó en mayo de 2010 cuando el presidente del Barcelona era aun precandidatoSandro Rosell firmó el 16 de mayo de 2010, durante la precampaña electoral a la presidencia del Barcelona, un documento por el que se impulsaba la creación de una Grada Joven de animación, rubricado, entre otros, por el cabeza visible del grupo radical, Boixos Nois, Josep Lluís Sureda. El documento, dado a conocer por Catalunya Ràdio, consta de seis páginas y expone la filosofía de dicha grada de animación, su articulación interna, sus fuentes de financiación y sus relaciones con el club. En uno de los puntos se explicita el rechazo a la violencia en el estadio.Desde la directiva se había negado la existencia de un pacto con grupos radicales hasta que, con motivo de la bengala lanzada a la zona en que se ubicaban los seguidores del Madrid en el partido de Copa del 26 de febrero, arreció la polémica. Después de que Interior anunciara el 1 de marzo la apertura de un expediente al Barcelona, Jordi Cardoner, vicepresidente del área social, aseguró que el club no había regalado entradas a nadie. Pero finalmente, Rosell compareció el lunes y por primera vez reconoció que se había reunido durante la campaña electoral con respresentantes de diferentes grupos, entre ellos los radicales, en un intento de recuperarles “desde la buena fe”. Eso sí, también expuso: “Perdonar es un valor y actuamos a partir de la idea de tolerancia cero con la violencia. No lo hemos conseguido. Se acabó la historia”.En el documento que Rosell firmó con diez grupos de animación en 2010, se fija como objetivos prioritarios el acercamiento y el aumento de dichos grupos tanto en el Camp Nou como en los desplazamientos del primer equipo. Se instaba a una actuación colectiva, “siempre desde el respeto institucional y no tolerando, en ningún caso, la violencia”.Se articulaba la nueva estructura organizativa de los grupos de animación que pasarían a integrarse en un Consejo de Grupos de Animación. Tendrían un presidente, que sería el principal interlocutor con el club. Se pretendía dar forma a un plan de actuación y contar con un presupuesto a tal efecto.La financiación para respaldar esta estructura organizativa y costear las herramientas y el modelo de gestión provendría del club. Mediante esos recursos se gestionaría la organización de viajes, los recursos humanos y las pancartas de animación. También se establecía una línea de mercadotécnia específica y la ubicación de un bar en la boca donde se situarían los grupos en el Camp Nou. El club no logró impulsar esa Grada de Animación básicamente porque los Mossos d’Esquadra se opusieron repetidamente al proyecto porque consideraron que no se podía garantizar la seguridad. Rosell admitió el lunes que el club había vendido 110 entradas por partido, a 10 euros cada una, desde que comenzó el año, sin haberlo advertido antes a los Mossos d’Esquadra, lo cual, reconoció, “fue un error”.ROBERT ÁLVAREZ / elpais.com
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