SPORTING 2 ALCORCÓN 2 LA CRÓNICA

SPORTING: Cuéllar(0); Luis Hernández(1), Iván Hernández(0), Bernardo(1); Hugo Fraile(0), Sergio(1), Nacho Cases(1), Álex Barrera(3), Canella(0); Scepovic(2) y Lekic(3).SUSTITUCIONES: Carmona (1) por Fraile, Jara(1) por Iván.ALCORCÓN: Dani Giménez; Héctor Verdés, Babin, Javito, Rubén Sanz, Óscar Plano, Juli, Iribas, Fernando Sales, Jony y Ángel SánchezGOLES: 1-0 Lekic. 1-1 Javito. 1-2 Javito. 2-2 Lekic.ÁRBITRO: José María Sánchez Martínez, del Comité murciano.El Sporting volvió a dejar pasar de nuevo una oportunidad clara de asaltar los primeros puestos de la clasificación tras empatar ante un Alcorcón que se aprovechó de la debilidad defensiva de los rojiblancos, especialmente en una horrorosa primera parte que lastró la tímida reacción de los de Sandoval en el segundo acto. El idilio de Lekic con el gol mantiene a los gijoneses en puestos de playoff, su asociación con Scepovic volvió a resultar providencial y lo mejor de un equipo que no termina de asimilar la nueva idea de juego planteada por Sandoval.La victoria en Lugo había elevado el ánimo de un sportinguismo que por fin veía un Sporting más canterano que nunca, con el centro del campo copado de nuevo con futbolistas criados en Mareo. Sandoval repitió el sistema de la semana pasada, con tres centrales, Fraile y Canella de carrileros y los tres centrocampistas asociándose con la dupla serbia en la vanguardia. El Alcorcón llegaba a Gijón como equipo menos goleado y masacrado por el árbitro en el choque precedente ante el Murcia, aunque desde los primeros minutos mostró más empaque e idea de juego que el equipo local. A pesar del dominio posicional madrileño, fue el Sporting el que golpeó primero, anotando Lekic de cabeza tras centro de Alex Barrera. Con los dos goles de hoy, el espigado delantero lleva marcados seis tantos en cinco partidos. La alegría duró poco en El Molinón y Javito se benefició de la bisoñez defensiva rojiblanca para, solo, anotar desde el punto de penalti ante un Cuéllar que pudo hacer algo más. Los locales acusaron el mazazo y buscaban los balones largos a un Scepovic que se dejaba caer a banda derecha, carril en el que Hugo Fraile fue un desastre manifiesto durante todo el encuentro y por el que llegaría también el segundo gol del Alcorcón. Un centro desde esa banda fue rematado al palo de su propia portería por Canella, a quien se le anticipó Javito en el rechace para certificar doblete y ventaja madrileña.El gol de los amarillos no aclaró el panorama para el Sporting, que no mostraba signos de recuperación, con ambas bandas convertidas en autopistas para el rival, y una falta de clarividencia en ataque que no aprovechaba los movimientos de sus dos delanteros, activos pero desasistidos. El Alcorcón no sufría y solamente un disparo de Lekic puso en apuros al guardameta visitante Giménez mientras los visitantes inquietaban una nerviosa defensa rojiblanca, ejemplarizada en un Iván Hernández desquiciado, que como toda la parroquia sportinguista, dio las gracias cuando sonó el silbato del árbitro decretando el final del primer tiempo.La segunda parte comenzó como la primera, uniéndose Iván Hernández, fuera de sitio, a Cases y Sergio como futbolistas amonestados, aunque a medida que pasaban los minutos los locales comenzaron a adueñarse del partido. El dominio gijonés coincidió con la irrupción de Alex Barrera, cuya presencia se multiplicó tanto en el corte como en la confección del juego, cayendo a banda, deambulando en los tres cuartos y ayudando a Sergio en tareas defensivas. El rubio futbolista volvió a demostrar galones, hizo mejores a sus compañeros en el centro y comandó una reacción que se reforzó con los cambios planteados por Sandoval, que dio entrada a Jara y Carmona por Iván y Fraile. Fue precisamente el exbarcelonista el que sirvió un centro al área que Scepovic peinó para que Lekic acuchillara las redes amarillas estableciendo el empate. La dejada de Stefan volvió a poner de manifiesto las extraordinarias cualidades de este futbolista que piensa y ejecuta una décima de segundo antes que otros jugadores. El tanto de Lekic aumentó el voltaje del partido, siendo los mejores minutos del Sporting, que pudo adelantarse con un remate de Barrera que se perdió por muy poco. A tenor del creciente juego local, al partido le faltaban minutos y la presión rojiblanca terminó muriendo en la orilla, de nuevo lastrada por una primera parte plagada de despropósitos y un equipo partido por la mitad que volvió a padecer su eterna epidemia de errores defensivos. El sistema de Sandoval, como en Lugo, se afianzó con los minutos, aunque necesita de los jugadores apropiados para su ejecución. Durante el encuentro resultó evidente que Fraile no debería ser pieza integrante del mismo y que la salida defensiva con el balón jugado es vital para lo que el técnico quiere plantear. El empate final ha sido un mal menor y a la par una nueva oportunidad perdida de engancharse con la cabeza de un equipo que lleva cinco partidos sin perder pero que no ha sido capaz de encadenar dos victorias consecutivas en toda la temporada.Sergio Pinto@dikembe