El apretado calendario de esta temporada 2020 y la carga extra de trabajo puede terminar siendo un inconveniente para pilotos como el inglés

La Fórmula 1 tiene actualmente un grave problema, y se llaman Mercedes y Lewis Hamilton. Más obra del segundo que del primero, donde llevan sosteniendo una situación que de cara al aficionado se está volviendo más refutable que nunca, y es el gran dominio, pese a todo, de los de Brackley frente al resto en la competición.

Una competición que ha visto cómo, aunque tengamos un calendario mucho más exigente y dispuesto frente a otros años, con fechas muy seguidas como las tres primeras citas de este año en Austria, Estiria y Hungría, todo hace inidcar que Lewis Hamilton sigue en su forma más rompedora.

Hamilton
La comodidad de Lewis Hamilton podría verse alterada

Exigencias del guión que han obligado a la Fórmula 1 a hacer lo necesario para salvar el año

“Son exigencias del guión”, argumentaría Liberty Media al respecto, pues los dañinos efectos del coronavirus han obligado a la Fórmula 1 a hacer todo lo necesario para salvar la temporada. Y tiene lógica, pues no en vano el futuro de muchas empresas y miles de empleados depende de ello. Esto lo vemos, entre otros, en los héroes anónimos.

Los cuales trabajan a destajo con sus respectivos equipos y es algo que empieza a pasar factura. “Nunca había estado tan cerca de dejarlo, siento que soy parte de un experimento”. Estas duras palabras son de un mecánico con años de experiencia en la Fórmula 1 en conjunto con otros de sus colegas.

Hamilton
Mecánicos como los de Lewis Hamilton trabajan a destajo en esta Fórmula 1

Medidas que podrían tener a Lewis Hamilton y Mercedes como damnificados

Algo que ha puesto de manifiesto la realidad de un calendario comprimido en seis meses y que, por el momento, cuenta con tres tripletes de carreras consecutivas y prepara al menos otro más. Todo ello pone la burbuja de aislamiento que tanto esfuerzo ha puesto Liberty Media en crear para garantizar la seguridad sanitaria.

Una carga que hace que muchos de estos mecánicos e ingenieros terminen por quedarse a altas horas de la noche trabajando en el coche para el día siguiente, como ocurrió con Red Bull el pasado fin de semana. Una doble carga cuyo peso se acumulará según avance la temporada, con circuitos y países menos cercanos entre sí, algo que podría obtsaculizar a algunos pilotos y equipos, como Lewis Hamilton en busca de sus objetivos.