Unai Simón sabe que sus días en el Athletic pueden estar contados

El portero traslada la pelota al tejado del club sobre una posible salida

Se ha hablado mucho en las últimas semanas sobre la hipotética salida de Unai Simón del Athletic. Su nivel es realmente bueno y ha hecho que Xavi, entrenador del FC Barcelona, haya reconocido que es un portero de su gusto. Todo motivado por la posible venta de Marc André Ter Stegen para hacer caja.

Es cierto que Ter Stegen está en un momento de forma regular, pero nadie duda de su gran nivel y no le faltarían ofertas en caso de que el FC Barcelona decidiese salir al mercado. Por eso, con el momento tan duro que atraviesan las arcas del club, se podría sacar un buen dinero por el alemán.

Unai Simón estadística
Unai Simón un seguro bajo los palos

El Athletic no busca vender a Unai Simón pero…

Aunque el Athletic no busca vender, ni mucho menos, a uno de sus puntales, la realidad también es dura para el cuadro vasco. La pandemia ha azotado con fuerza y ya salió el tesorero hace unas semanas a expresar la necesidad de hacer una venta importante para cuadrar cuentas.

Ni que decir tiene que Unai Simón representaría una venta muy importante. Se podrían esperar entre 25 y 30 millones de euros, lo que para un portero es bastante y daría para tapar algunos agujeros del club. No hay nada hecho y ni siquiera está en los planes. Pero por si acaso, el propio Unai manda el marrón al Athletic…

Unai Simón pasa de líos

“Siempre que el Athletic quiera que esté aquí me voy a quedar. Le debo la vida que tengo al Athletic y se lo quiero agradecer de la mejor manera posible que es defendiendo la portería de San Mamés todos los partidos” admite de forma tajante un Unai Simón que no tiene en mente salir del Athletic.

Sin embargo, deja muy claro el portero que es el Athletic el que tiene la última palabra. Es decir, si le quieren vender… Da la sensación que sabe que más pronto que tarde llegará una oferta que satisfaga al club. Es como si supuera que tiene los días contados en San Mamés.

renovación Iñigo Martínez