Las pretensiones del conjunto navarro frenan la operación

Osasuna atraviesa por uno de sus mejores momentos en los últimos años. El Sadar es un fortín inexpugnable y los de Arrasate marchan a mitad de tabla con un colchón sobre la zona de descenso. Pretenden vender al mejor postor a Chimy Ávila, pero su voracidad ha hecho recular al Sevilla FC. Esto puede terminar afectando al fichaje de Javi Martínez por el Athletic.

Porque en el Athletic están muy pendientes del fichaje de Javi Martínez. Se trata de una operación que ilusiona mucho a Garitano y que se están tomando muy en serio tanto Aitor Elizegi como Rafa Alkorta. Pero para que llegue el del Bayern, hacía falta librarse de un salario importante. Y ahí entraba Osasuna.

Javi Martínez/EFE

Porque en Osasuna se cree firmemente que ha llegado el momento de traer de vuelta a Raúl García. Nacido en Pamplona, formado en Tajonar y con una gran trayectoria en Primera División, el centrocampista cumplirá 34 años el próximo verano. Y nunca ha ocultado su deseo de regresar al club de su corazón y ayudar a Osasuna a crecer.

Raúl García tiene contrato con el Athletic hasta junio del 2021, es decir, el próximo verano, si no se produce antes su renovación, que de momento no parece, sería el último en el que el Athletic podrá sacar rendimiento económico a su salida. Pero Osasuna necesitaba vender antes a un Chimy Ávila que apuntaba al Sevilla FC.

Sin embargo, Osasuna se ha venido arriba y ha pedido a Monchi el abono de la cláusula de rescisión del jugador. Unos 25 millones de euros totalmente fuera de contexto. Recordemos que Chimy llegó en agosto por 2,7 millones. Además, la eclosión de Munas Dabbur puede terminar convenciendo al Sevilla para no fichar un delantero.