Vuelta Octavos de Final: F.C. Barcelona-Milán… por RICARDO ZAZO

- Todo en 90 minutos: Meter tres goles, toda la semana haciendo conjeturas, juegan unos u otros, no se podrá remontar, es posible la remontada. Aires de día épico, búsqueda de vídeos donde el Barcelona superaba eliminatorias complicadas. Escudo, orgullo, historia. Cuando se ha acudido a todo eso, los jugadores volvieron a lo único importante: El fútbol.- Barcelona, relación de amor con el balón: Desde el minuto 1, balón y más balón. Las páginas de gloria del Fútbol Club Barcelona, Sección Fútbol, se basan en tener la cabeza fría, reordenar ideas y volver a los principios del juego blaugrana: Juego de Posición, Velocidad de Balón, Presión tras pérdida. Nada de orgullo, nada de escudo, simplemente fútbol.- Defensa de 3, ventaja posicional: Este Barça de la Transición Xavi-Cesc se siente más cómodo desde la superioridad posicional. Como si tener que remontar dos goles fuera la excusa perfecta para volver a actualizar (o volver a recitar) el Modelo de Juego. La defensa de 3 permite variantes y ventajas que teniendo a Messi son diferenciales: Obliga a los tres centrales a estar atentos en la marca hombre/hombre, lo que activa en tensión a la defensa, especialmente al CT, Mascherano ayer, a cubrir la espalda de Alves. A su vez, permite a Alves ser ligero como una pluma, volar arriba y abajo sabedor de que le exigirán ofensivamente. Cuando Alves tiene menos carga emocional en zona defensiva sigue siendo una amenaza única en banda. Pero la gran ventaja de la defensa de 3 del Barcelona es Leo Messi. La defensa del Milán, con tres atacantes para ellos 4, no podían saltar a Messi, y Ambrosini y Flamini tenían que lidiar con Iniesta y Xavi. Demasiado para una defensa dar espacio a Messi. Dos momentos, dos goles. - Un único Motor de Juego Primario: Este Barça en el que Xavi enseña las artes a Cesc para ser Motor de Juego Primario encontró su techo para esta temporada en Milán. Los partidos frente al Madrid corroboraron lo que parecía inevitable: Para partidos grandes, el Barça debe jugar con un único Motor de Juego Primario. O se juega a lo que promulga Xavi, o lo que dice Cesc. Iniesta y Messi acatarán la elección. Todavía Xavi tiene mando en plaza. Juntar a ambos durante todo el año ha sido el gran logro de Tito/Roura, así Cesc entendería mejor que nadie lo que debe de hacer en el futuro. Separarlos en el momento clave de la temporada es también un acierto. A Cesc se le juzgará con severidad y se cuestionará su capacidad como líder de este Barça. Para su segundo año, ha empezado a asimilar lo que es llevar la batuta del juego blaugrana. Puede que el año que viene sea parecido. En 2014, si Xavi no logra mantenerse (lo cual parece lógico), el cambio generacional es inevitable. Y son estos dos años (éste y el que viene) los que permitirán a Cesc llegar en mejores condiciones que nadie.- Centro de Gravedad Busquets: Con un único Motor de Juego Primario que lleve la batuta, queda muy claro el rol de Busquets: Cubrir las espaldas de Iniesta, pues Xavi apenas tiene pérdidas de balón. La influencia de Busquets en el Barcelona es letal: Es el único mediocentro que cuando su equipo pierde el balón, en vez de retroceder, avanza (para mí es la diferencia fundamental con Alonso). Esa dictadura de Busquets sometiendo al rival a no salir de su campo es ambrosía para Iniesta, Xavi y Messi, encantados de tener el balón siempre cerca para poder robar y correr. Busquets es el que permite a los pequeños divertirse.- Mascherano y la Gravedad: Es Mascherano un central solvente, sin más, cuando el equipo contrario tiene el balón y lo mueve con sentido; es un central con grandes lagunas cuando el delantero le obliga a pensar como central, probablemente por inexperiencia; pero es un gran central corrector justamente por el oficio que tiene como mediocentro defensivo. El error en una acción de juego directo casi da al traste con el pase del Barcelona. Su gran anticipación en campo contrario, olfateando todo lo que se mueve, permitió el gol de Villa. Mascherano, como Puyol, tienen perfil corrector, mientras que Piqué o Bartra tienen el perfil iniciador, atraen y dividen. Ambos son necesarios y en esa mezcla es donde el Barça triunfa o pierde.- Villa, Ronaldo Nazario o Michael Jordan: Villa entre centrales, permitiendo espacios para que Messi pueda ser letal. Pero no sólo eso: Villa ha readaptado su juego a esfuerzos más cortos pero intensos, como hizo el Ronaldo del Madrid (nada que ver con esa fuerza de la naturaleza del Barça o Inter), o Michael Jordan en su segunda juventud. Ya no corre veinte metros para sacar petróleo de una jugada. Ahora se atrinchera entre defensa y lateral, busca su momento. Su olfato goleador no le engaña, el control y el disparo en su gol está al alcance de muy pocos. Es esa reconversión la que permitirá a Villa ser mejor y a Messi ser decisivo.- Iniesta, el Emperador Silencioso: Parece que tras el 4-0, Iniesta apenas hizo nada, precisamente porque estamos acostumbrados a eso: A que lo haga todo así de bien. En el segundo gol del Barcelona, Iniesta exhibe su supremacía: Locos como estaban Ambrosini y Flamini por escapar de la red de Busquets, ambos deciden correr un contraataque, sin que el primero haya controlado el balón todavía. Iniesta, sereno e inmutable, decide plantarse y robar un balón sencillo. Pero no sólo eso: Sabe que hay un espacio que el Milán tiene desprotegido. Levanta la cabeza y ve a Messi, pero si marca el pase mucho, Leo no tendrá ventaja, así que decide engañar mirando a otro lado (igual que hace Xavi en el gol de Villa, él ya ha visto al Guaje, pero si marca el pase el defensa llega). Cuando llega el momento oportuno (ése que Iniesta domina), pase con el exterior al pie izquierdo del argentino, tiempo para armar la pierna. Gol. Tan sencillo en la cabeza de Iniesta que parece que no ha hecho nada. - Dudar de los mejores: Es una tendencia muy cainita y probablemente muy española eso de atizar a la gente que ha conseguido éxito cuando no lo logra a la segunda. Leo Messi no iba a ser menos. Han bastado tres partidos para dudar de un hombre que lleva 40 goles en Liga y 7 goles en 8 partidos en Champions ( y una burrada de asistencias otro año más). Molestaba a Villa, molestaba a Xavi, no era tan bueno. Vuelta a la cantinela de hace un tiempo, cuando se decía que no podía comandar a Argentina. Vuelta a las ganas de ver a la gente caer. Pero dentro del campo, Messi es inigualable. Pep Guardiola lo definió como "animal competitivo" y eso es precisamente lo que Leo sacó a relucir frente al Milán en el Camp Nou. Cada jugada era sinónimo de peligro sólo parado con falta. A los cuatro minutos, con cuatro defensas encima (y encima son dos metros), Messi pone el balón en la escuadra. La evolución del Messi más maradoniano (el de su juventud), camino de ser el Messi más parecido a Pelé (este año y el anterior) y que desembocará en el Messi de Di Stéfano (aquel asentado donde está Xavi ahora y dominará el partido a 30 metros de la portería rival) tiene todavía muchos momentos donde saca a relucir el genio: el que, en un momento dado, dice que el balón es suyo.- Estabilidad Emocional: Todo salió a pedir de boca para el Barcelona. Logró un tanto rápido, tuvo la suerte de cara en la jugada de Niang al palo, reaccionó al instante con el segundo gol, y tuvo la calma necesaria para encontrar los resquicios de la defensa milanista. Cuando tuvo que sufrir (en especial con la entrada de Bojan) no se amilanó y supo sufrir. En el éxtasis final, con Alexis corriendo por una banda para poner el balón a un Jordi Alba desatado que hacía el cuarto, se libera la tensión acumulada y se gana confianza. No era necesario tanto alarde de banderas y escudos, simplemente recordar lo que les hizo buenos: El Fútbol.- El Final de Temporada: Líder en Liga con 13 puntos de distancia frente al segundo, semifinalista de Copa y cuartofinalista de Champions de momento, dan como resultado una temporada notable del Barcelona si así acaba el curso. Conseguir otra Copa de Europa sería el broche de oro a una temporada que de momento pinta bien.RICARDO ZAZO / ricardozazo.blogspot.com.es
Messi relevo