El conjunto azulón disputará la ida el 20 de agosto en el Coliseum y conocerá a su rival definitivo una semana antes
El Getafe conoce ya el último obstáculo que debe superar para acceder a la fase de liga de la UEFA Conference League 2026/27. El sorteo celebrado este lunes en Nyon emparejó al conjunto azulón con el ganador de la tercera ronda previa entre el Partizan de Belgrado y el Tobol de Kazajistán, un cruce todavía sin resolver que dejará conocido el rival definitivo el 13 de agosto, una semana antes del duelo en el Coliseum.
Partizan y Tobol deciden el pase en la tercera ronda previa
El Partizan y el Tobol juegan la ida el 6 de agosto en el Stadion Partizana de Belgrado y resuelven la eliminatoria el 13 de agosto en Kostanay, feudo del conjunto kazajo. El club serbio aporta mayor tradición europea, con un historial en competiciones continentales muy superior al de su rival, y el Tobol suma la dificultad añadida de un desplazamiento de varios miles de kilómetros hasta Asia Central para el equipo que termine accediendo al playoff.
Getafe entra sin ser cabeza de serie tras rozar el corte de coeficiente
El conjunto de José Bordalás suma 19,409 puntos de coeficiente UEFA, apenas 4,5 por debajo del corte que reparte la etiqueta de cabeza de serie en este playoff, un margen que el club llevaba días vigilando en la zona no sembrada del cuadro. Esa condición de no sembrado es la que obliga al Getafe a jugar la ida como local en el Coliseum el 20 de agosto y la vuelta como visitante el 27 de agosto, en vez de al contrario. El club vuelve a competición europea tras certificar su plaza en la Conference League el pasado mes de mayo, y ha reforzado la plantilla pensando en Europa con las incorporaciones de Martín Satriano y Sebastián Boselli.
Qué hay en juego para el conjunto azulón
El vencedor del cruce entre Partizan y Tobol se medirá al Getafe por una de las últimas plazas de la fase de liga de la Conference League, cuyo sorteo está previsto para el 28 de agosto. Superar el playoff certificaría el regreso del Getafe a competición continental por segunda temporada seguida y le daría a Bordalás el torneo europeo que reclamaba hace apenas dos meses, cuando su continuidad en el banquillo estaba en duda.



