Borja Mayoral está cerca de fichar por Rayados de Monterrey tras la influencia directa de Sergio Ramos. Aunque falta el acuerdo entre clubes, su salida del Getafe se perfila como la más probable
Borja Mayoral, ese delantero madrileño que parecía haber encontrado su rincón en Getafe, se asoma ahora a un horizonte que pocos habrían imaginado, México. Sí, el rumor que ha cruzado el Atlántico indica que Rayados de Monterrey está a punto de seducir al atacante con un contrato que huele a aventura, a riesgo y, sobre todo, a nuevo desafío. Lo curioso es que este movimiento no ha sido fruto de la fría aritmética de los despachos, sino de la cálida persuasión de un viejo gladiador, Sergio Ramos.
Y aquí aparece la ironía del destino, el jugador que en el Real Madrid nunca llegó a consolidarse, podría hacerlo ahora en una liga a miles de kilómetros de Chamartín, llevado de la mano o mejor dicho, del verbo de uno de los capitanes más influyentes de la historia blanca. Mientras unos esperan estabilidad, Mayoral parece haber encontrado en el salto al vacío su mejor refugio.
La influencia de Sergio Ramos
Resulta fascinante que sea Ramos, un defensa que hizo de la fiereza su arte, quien actúe como celestino para que un delantero cambie de continente. Hay algo de poético en ese contraste, quien antes evitaba goles, ahora abre puertas para que otros los marquen. En Monterrey saben que contar con el aval de Ramos es casi tan valioso como el propio fichaje, porque no solo llega un futbolista, llega el eco de un vestuario donde se forjó la gloria.
El central de Camas, con su experiencia en París y su breve pero mediático paso por México, ha tejido un puente entre culturas futbolísticas. No es habitual que una leyenda se involucre tan personalmente en un traspaso, y sin embargo aquí lo tenemos, como si Ramos quisiera dejar una firma más allá de los estadios europeos. A veces el fútbol se parece menos a un deporte y más a un teatro de relaciones humanas, donde lo invisible pesa tanto como los goles.
Tercer bloque: expectativas y posibles desenlaces
Lo cierto es que la aceptación de Mayoral acerca el trato, pero no lo cierra. Todavía falta esa danza burocrática entre clubes, donde el papel y la paciencia suelen tener más protagonismo que las botas. En Getafe, la sensación es agridulce, perder a un atacante de peso nunca conviene, pero las cifras y el destino rara vez preguntan. Entre Uche y Mayoral, parece que la moneda ya cayó del lado del madrileño.
Si el acuerdo se consuma, Rayados no solo sumará un delantero con kilometraje en LaLiga; sumará también un relato, el de un futbolista que se reinventa en una liga que exige carácter tanto como talento. Y para Mayoral, el cambio podría ser el golpe de timón que transforme su carrera, de la discreta regularidad española a la intensidad de un fútbol donde la pasión es casi religión. México espera, y quizá, por primera vez en mucho tiempo, Borja Mayoral también.