Málaga CF sacudido por un polémico penalti que desespera a Funes en un cierre de partido incomprensible

Periodista Deportivo |

La visión del técnico malaguista refleja frustración por una acción decisiva que altera un duelo trabajado y desgasta al vestuario

El desenlace dejó una sensación áspera, de esas que se agarran a la garganta y tardan en soltarse. El Málaga sintió que tenía el encuentro ante el Zaragoza bajo control hasta que un penalti señalado en el descuento cambió el guion de forma brusca y desconcertante. Juan Funes, visiblemente incrédulo, insistió en que la jugada no mostraba un agarrón claro y que la decisión volvió a castigar a un equipo que compite pero no consigue cerrar sus partidos.

Funes lamenta la acción decisiva y señala que el equipo debe sostener su claridad en los momentos calientes

El técnico explicó que la primera mirada debe dirigirse hacia dentro, hacia lo que el grupo dejó de hacer para no llegar a ese tramo final con el marcador abierto. Admitió que el partido pedía más precisión para ampliar la ventaja y que el equipo generó situaciones para marcharse al descanso con dos goles. Reconoció que ese segundo tanto habría cambiado toda la atmósfera competitiva del duelo.

Recordó que el penalti llega en una acción aislada y que, para él, la decisión no encaja con el criterio del resto del partido. Se mostró firmemente convencido de que el VAR debía haber intervenido para revisar una jugada que, según describió, “no se ve ni un agarrón”. Aun así, remarcó que no pueden vivir en el lamento y que el foco debe quedarse en la capacidad competitiva que el grupo mostró durante buena parte del encuentro.

El desgaste físico y la pérdida de impulso explican un final que descolocó al equipo en los minutos más exigentes

Funes apuntó que la energía comenzó a decaer tras un tramo largo de presión alta, con jugadores obligados a pedir el cambio antes de lo previsto. Detalló que los ajustes no lograron ese pasito adelante que buscaban y que el equipo dudó en saltar a presionar cuando debía hacerlo con determinación. Para el entrenador, esa indecisión se convirtió en un pequeño hilo del que el rival tiró para avanzar metros y ganar presencia.

La lectura emocional del vestuario y la confianza de Funes en un grupo joven que sostiene la estructura del equipo

El técnico destacó que algunos episodios recientes han convertido los partidos del Málaga en una montaña rusa emocional que no ayuda a competir con estabilidad. Reclamó regularidad mental para que la plantilla encuentre un punto de calma que le permita gestionar mejor los tramos finales. Elogió el esfuerzo de los jóvenes, especialmente de los futbolistas de la casa, que “no han parado de correr” y que, para él, representan la identidad del club.

Sobre Recio, autor de un partido sólido, señaló que la acción del penalti no cambia su valoración y que el mediocentro está ofreciendo rendimiento constante. Explicó que no busca que la afición cargue con el equipo, pero sí que entienda que este grupo compite desde el corazón. La sensación general es que, pese al golpe, la plantilla mantiene la confianza en lo que está construyendo.