El límite salarial del Sevilla ronda los 22 millones, el más bajo de Primera, y ya le ha costado a Fede Viñas
Javier Tebas, tu control económico ha convertido el verano de Sevilla FC y Valencia CF en una carrera de obstáculos que ya no compiten con nadie. El Sevilla arrastra el límite de coste de plantilla más bajo de toda LaLiga, apenas 22 millones de euros, y esa cifra ha bastado para perder a Fede Viñas: el uruguayo hace las maletas rumbo al Toluca mexicano, que pagó 15 millones de dólares por un delantero que en Nervión valoraban en la mitad. La secretaría técnica ya mira a David Romero, ariete de Tigre, pero el Parma italiano pelea por el mismo nombre con una billetera que en España nadie puede igualar. Para llegar hasta ahí, el club tuvo que vender antes a Akor Adams al Venezia por 16,8 millones más variables, la única vía que tu normativa deja para liberar espacio salarial.
Valencia pierde dos fichajes cerrados en menos de tres semanas
En Mestalla el patrón se repite con otro nombre. Thomas Meunier tenía palabra dada con el Valencia CF, pero el Sunderland inglés le ofreció dos años garantizados frente al año con opción que planteaba el club de Peter Lim, y el belga se marchó sin mirar atrás. Días después, William Mikelbrencis, lateral francés de 22 años, prefirió el PAOK de Salónica a un proyecto que no podía prometerle continuidad. La UD Almería completa el cuadro: pide por Daijiro Chirino una cifra que el Valencia no alcanza pese a haber elevado su límite salarial hasta los 95,6 millones.
| Objetivo perdido | Club que se lo lleva | Motivo |
|---|---|---|
| Fede Viñas | Toluca (México) | Oferta económica muy superior |
| Thomas Meunier | Sunderland | Dos años garantizados frente a uno |
| William Mikelbrencis | PAOK | Mayor estabilidad contractual |
| Daijiro Chirino | Sigue en la UD Almería | El Valencia no cubre el precio pedido |
El argumento oficial no explica la sangría
Tu normativa, la que llamas Límite de Coste de Plantilla Deportiva, reparte el margen según ingresos y deuda de cada club, y ahí está la trampa: mientras el Real Madrid y el FC Barcelona manejan límites que se cuentan en cientos de millones, el Sevilla compite con el presupuesto de un recién ascendido. El control económico de LaLiga se ha endurecido en los últimos meses, y el resultado no es sostenibilidad: es una liga de dos velocidades donde el filón de México, Grecia o la Championship inglesa se lleva a los mismos jugadores que hace diez años habrían firmado en España sin discutirlo.
Nadie gana con un mercado paralizado
Cada fichaje frustrado empobrece el producto que tú mismo vendes en televisión. Si el objetivo era sanear los clubes, funciona. Si era mantener el nivel competitivo de LaLiga, el saldo de este verano dice lo contrario.



