Ernesto Valverde cena en Valencia tras llamada de Braulio para hablar de 2027

Foto de Andres Guzman
Periodista deportivo |

El técnico mantiene su año sin banquillo, pero atendió este jueves la llamada de un amigo, Braulio Vázquez, para hablar del proyecto de Mestalla desde el verano de 2027

Ernesto Valverde estuvo ayer en Valencia. El entrenador cenó en la ciudad después de que le llamara Braulio Vázquez, director deportivo del club desde el domingo 13 de septiembre y amigo suyo desde hace más de una década. La conversación no giró en torno al banquillo que hoy ocupa de forma interina Óscar Sánchez: sobre la mesa estuvo la próxima temporada. Es el primer movimiento de fondo desde que arrancó la búsqueda de técnico que llena estos días las noticias del Valencia.

Braulio activa la segunda fase de su plan

La cena encaja con la hoja de ruta que ya contó esta redacción, la de Valverde o Emery para el Valencia desde 2027: el plan de Braulio, aprobado por Peter Lim desde Singapur, separa dos encargos. Uno, un técnico de perfil defensivo que saque al equipo del descenso este curso. Otro, un proyecto largo desde el próximo verano con Valverde o Unai Emery al frente. De esos dos nombres, el extremeño es el primero al que el director deportivo sienta a una mesa, y lo hace cuando todavía no ha firmado al entrenador de urgencia.

Valverde no cambia su decisión para este curso

El viaje no altera lo que el técnico de 62 años decidió en primavera. Dejó el Athletic en mayo tras 504 partidos oficiales, el récord del club, y en su despedida en Lezama fue tajante: «De momento, no voy a entrenar, seguro». Por eso rechazó hacerse cargo ahora de un equipo que sumaba 1 punto de 15 cuando cayó Carlos Corberán. Hablar de 2027 es otra cosa. Valverde ya dirigió al Valencia en la temporada 2012-13, a la que llegó en diciembre para acabar quinto, y aquel banquillo se lo dio el propio Braulio, que según el comunicado oficial del club vuelve para encabezar la nueva estructura deportiva.

El banquillo inmediato sigue el camino de Aguirre

Lo urgente va por otro carril. Javier Aguirre es la primera opción para lo que queda de temporada y ha dado su visto bueno, con la garantía del contrato como punto abierto: Braulio quiere una temporada con una segunda opcional a voluntad del club. Mientras tanto, Óscar Sánchez, que ganó 0-1 en Mendizorroza, volverá a dirigir al equipo el domingo ante la Real Sociedad en Mestalla.

La lectura de esta redacción es que las dos negociaciones se condicionan. Si Valverde acepta para 2027, esa segunda temporada opcional del técnico de urgencia pierde sentido, y el elegido sabrá desde el primer día que su horizonte termina en junio. La duración del contrato que firme el próximo entrenador será la mejor pista de cómo acabó la cena de ayer.