El Real Madrid confirmó una fisura de la falange distal del quinto dedo del pie derecho que le dejará fuera dos semanas y compromete su presencia en el Mundial
La temporada de Dani Carvajal no tiene fin. El lateral del Real Madrid vuelve a sufrir una lesión que le alejará de los terrenos de juego. El club blanco confirmó el diagnóstico: fisura de la falange distal del quinto dedo del pie derecho. Baja para el partido ante el Espanyol y para el Clásico contra el FC Barcelona. Tiempo estimado de recuperación: dos semanas. Llegaría muy justo para el último partido de LaLiga ante el Athletic Club en el Bernabéu.
El momento no puede ser peor. Con el Mundial a la vuelta de la esquina y Luis de la Fuente a punto de hacer pública su lista definitiva, Carvajal suma otra baja que compromete aún más su presencia en la gran cita. Arbeloa ya le estaba negando minutos regularmente, con apenas 442 acumulados en 12 partidos bajo sus órdenes. Ahora, la lesión certifica que llegará al Mundial sin ritmo competitivo.
Una temporada para olvidar
El de Leganés regresó esta campaña de la grave lesión de rodilla sufrida en octubre de 2024, pero nunca llegó a recuperar la continuidad. Arbeloa apostó por David Jiménez y por Trent Alexander-Arnold antes que por él. Cuando tuvo minutos, los problemas físicos volvieron a aparecer. Ahora, una fisura en el dedo del pie le aleja del tramo final de temporada.
La situación ya tiene fecha de caducidad. El Real Madrid no le ha ofrecido renovación y Carvajal figura entre los ocho jugadores que abandonarán el club este verano. Su contrato termina el 30 de junio y Valdebebas ya ha pasado página. Milan, Juventus e Inter siguen su situación con interés.
¿Un problema menos para De la Fuente?
La nueva baja de Carvajal simplifica, paradójicamente, la decisión de De la Fuente y un problema menos debido al enfrentamiento con Lamine Yamal. Si el lateral llega al Mundial sin minutos, sin ritmo y tocado físicamente, el seleccionador tendrá argumentos más que suficientes para dejarle fuera de la lista definitiva sin que la decisión genere demasiado ruido. Un problema que se resuelve solo, aunque de la peor manera posible para el propio Carvajal.



