Raphinha tentado por Arabia Saudí: el Barça pide 100 millones y el jugador tendrá un salario de otra galaxia

Foto de Matias Rosconi
Periodista Deportivo |

Los clubes saudíes esperan convencerle tras el Mundial, pero Flick no quiere perderle y el brasileño tiene la última palabra

Arabia Saudí no se rinde con Raphinha. Los tres grandes clubes de la liga saudí vuelven a tener al extremo brasileño del FC Barcelona en su agenda para el próximo mercado de verano. La estrategia es clara: esperar al término del Mundial 2026 para lanzar una ofensiva definitiva sobre un jugador que ya rechazó una oferta el año pasado.

La posición del Barça no ha cambiado. El club solo contempla la salida de Raphinha si es el propio jugador quien la solicita. En ese caso, el precio mínimo está fijado en 100 millones de euros, una cifra que serviría para financiar otras operaciones estratégicas del verano. Como ya publicamos, la razón oculta detrás de una posible venta tiene que ver con la necesidad de fichar a Bastoni: el central del Inter es el objetivo número uno de Deco y su precio requiere una venta de primer nivel.

Flick no quiere venderle y el jugador tampoco quiere irse

El gran obstáculo para Arabia es la postura del propio Raphinha. La llegada de Hansi Flick transformó su carrera en el Camp Nou: de jugador prescindible a pieza clave del sistema. Esa confianza ha sido determinante para que el brasileño rechazara las ofertas anteriores. Y todo apunta a que seguirá siendo determinante este verano.

Como recordamos, Raphinha renovó su contrato incluyendo una cláusula que facilita su salida en 2026 si así lo desea. Ese mecanismo existe, pero activarlo depende únicamente de su voluntad. De momento, el brasileño no ha dado ninguna señal en esa dirección. Sin su petición expresa, el Barça no abrirá negociaciones con nadie.

El factor Mundial y la inestabilidad geopolítica

El contexto internacional añade incertidumbre. La inestabilidad geopolítica en la región saudí complica cualquier operación de gran calado en ese mercado. Al mismo tiempo, el Mundial 2026 puede ser el detonante: si Raphinha cuaja un torneo brillante con Brasil, su valor subirá y Arabia tendrá aún más incentivos para insistir. La decisión, como siempre en este culebrón, la tiene el propio jugador.