El Dépor quiere recuperar la cima del torneo ante el Sanse. En esa dirección Hidalgo quiere a todos sus futbolistas al 100%.
Deportivo de la Coruña afronta una semana trascendental antes del parón de fin de año. Riazor será escenario de dos cruciales partidos. El primero, frente a la Real Sociedad B, con el objetivo de volver al primer puesto. El miércoles será el turno del Mallorca, por la Copa.
El conjunto herculino llegará al primero de los cruces con bajas sensibles: Noubi está suspendido, mientras que Ximo, Daniel y Escudero siguen recuperándose de sus lesiones. Pese a los contratiempos, Antonio Hidalgo se muestra optimista y no quiere que la plantilla se relaje.
Todo el mundo “enchufado”
El entrenador quiso poner el foco en el lado luminoso de la exigencia: “La Copa engancha y mantiene a todo el mundo enchufado”. El de Granollers recordó que hacía años que no se vivía una tercera ronda en casa y apeló al empuje de la grada.
En ese marco, el míster deslizó un mensaje hacia el vestuario: participación máxima, todos conectados y con sentido de pertenencia. Para él no existe un grupo fuerte sin roles claros y asumidos, aunque nadie quiera renunciar a disputar los 90 minutos.

¿Habrá fichajes en Riazor?
Con el mercado a la vuelta de la esquina, Hidalgo afirmó que tomarán la decisión sobre incorporaciones con “tranquilidad”. En ese sentido, el entrenador dijo que mantiene contacto “permanente” con el director deportivo Fernando Soriano.
También repasó el rompecabezas del mediocampo, marcado por la sanción de Villares y perfiles que no replican exactamente sus virtudes. Entre Patiño, Rubén, Noé, José Ángel y Gragera se mueve un abanico variado, pero no ideal, y por eso insistió en que el club vigila opciones externas.
Mallorca, un partido por la redención
El Dépor encara la visita del Mallorca con Riazor como motor y un puesto en octavos en el horizonte, en un cruce que mide el buen pulso blanquiazul frente a un rival de Primera que llega tocado pero aferrado a la Copa.
La memoria remite a la promoción 18/19, aquella eliminatoria que nació como sueño en la casa del Dépor y acabó en pesadilla en Son Moix con la remontada de Budimir, Salva Sevilla y Abdón Prats. Los precedentes coperos también sonríen poco al Dépor, que quiere reescribir una historia que siempre le dejó con más cicatrices que celebraciones.





