Marc Roca asume el pivote del Betis tras el ajuste interno de Pellegrini

Foto de Mairenis Gómez
Redactora |

El Real Betis ha resuelto el primer tramo de la temporada con una reconversión interna en el centro del campo

Manuel Pellegrini insistió durante el cierre del mercado veraniego en la necesidad de incorporar un perfil de corte puramente defensivo para sostener el equilibrio de la medular. La llegada no se concretó. El técnico chileno ha reajustado los recursos de su plantilla y ha encontrado en Marc Roca la solución táctica para esa demarcación.

Reubicación de Marc Roca

El centrocampista catalán ha retrasado su posición habitual para asumir tareas de contención, recuperación y salida limpia de balón. Su polivalencia y su lectura del juego han tapado las carencias del esquema sin resentir el juego colectivo. En los duelos de máxima exigencia, Roca ha dado estabilidad al bloque verdiblanco y ha actuado como pilar por delante de la línea defensiva. Su interpretación del juego le ha permitido sostener la medular en los partidos de mayor intensidad y ofrecer una salida fiable desde el primer pase.

El doble pivote verdiblanco gana un ancla. Roca combina el repliegue con la primera construcción, una tarea que exige leer cuándo bascular y cuándo frenar la transición rival. Su perfil encaja en un sistema que necesita un mediocentro capaz de romper líneas con el pase y de sostener el bloque medio cuando el equipo no tiene el balón. El equilibrio del bloque depende de su lectura en cada fase.

El respaldo de Pellegrini

El preparador verdiblanco ha valorado públicamente la predisposición del futbolista para acomodarse a un nuevo rol. Pellegrini explicó que se alegra por Marc, como por todos los que atraviesan un buen momento, y recordó que desde su llegada ha sido un aporte importante. «Ahora lo hemos acomodado a una posición que no es la que él tenía, pero los jugadores inteligentes pueden adaptarse y lo está haciendo muy bien», declaró el técnico en rueda de prensa.

Margen hasta la ventana de enero

La reconversión otorga tranquilidad a la dirección deportiva y al cuerpo técnico. El rendimiento del medio afianza la estructura defensiva del Betis ante la intensidad del calendario liguero y continental. Su adaptación permite al club analizar con calma el mercado invernal sin la urgencia de precipitar la búsqueda de refuerzos que quedó pendiente en verano. La dirección deportiva gana margen para definir los objetivos con criterio, evaluar el rendimiento del bloque y decidir si el pivote sigue siendo una prioridad para la segunda mitad de la campaña. El Betis sostiene el ritmo con recursos propios.