First Dates elimina el obstáculo de Javier con la exuberante Elina

Los dos comensales protagonizaron una de esas citas que demuestran la importancia del restaurante del amor con algunos perfiles mal vistos en nuestra sociedad

Javier y Elina recurrieron a First Dates casi como último recurso para encontrar el amor. Ambos comparten un aspecto de sus vidas que hace muy difícil poder congeniar con otra persona. Al menos con otra persona ajena al “mundillo” en el que se mueven. Los dos jóvenes sabían bien su hándicap y el programa de citas supo adaptarse a las circunstancias.

Por un lado estaba Javier, que llegaba a First Dates consciente de sus grandes limitaciones para encontrar pareja estable. Su trabajo es el principal obstáculo, ya que se desempeña como modelo erótico. Una profesión que espanta a las mujeres nada más se enteran. Aunque sea un trabajo como otro cualquiera.

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Javier al fin encontró lo que buscaba en Elina

Javier muestra sus dudas en First Dates

Pero si hay un sitio, donde las condiciones, por extrañas que sean en algunos comensales, se pueden cumplir, sin duda es el restaurante del amor. Por eso Javier, dejando claro a lo que se dedicaba, confió a First Dates la difícil papeleta de resolver su vida amorosa.

Al tratarse de un chico apuesto, joven, bien físicamente, simpático… la empresa no podía ser tan complicada. En ese contexto, las puertas del restaurante del amor se abrieron de par en par. Apareció Elina, imponente, guapa, espectacular. Tanto Javier como Elina, de primeras, estuvieron encantados con la cita que les había preparado First Dates. Pero faltaba conocerse.

Elina despeja las dudas de Javier

El momento más incómodo para Javier siempre había sido explicar a qué se dedicaba, una presión añadida a su cita en First Dates. Sin embargo, todo cambió al escuchar, precisamente en boca de Elina, a qué se dedicaba ella. La joven no se hablaba con su recatada familia desde que comenzó a trabajar en el mundo del cine para adultos.

Los ojos de Javier se iluminaron y fue cuando confesó a su cita. “Pues yo soy modelo erótico, creo que tenemos el mismo problema”, reconoció. Su cita, por supuesto que entendió la situación. Ambos continuaron con la agradable cita y terminaron en un profundo beso. El amor se impuso sobre todo lo demás.

Pesadilla cocina