El club rojiblanco estudia una fuerte apuesta económica por el central de River Plate, anticipándose a Real Madrid y Tottenham
La mirada del Atlético de Madrid vuelve a cruzar el océano en busca de futuro, ambición y recambio generacional. El nombre que resuena con fuerza es el de Lautaro Rivero, un central zurdo de River Plate cuya progresión ha encendido todas las alarmas del mercado. Su historia, su madurez y su impacto reciente han captado la atención de media Europa, pero en el Metropolitano sienten que es ahora o nunca para adelantarse. El mensaje lanzado por Ander Herrera, desde Boca Juniors, solo ha terminado de acelerar los tiempos. El ex del Athletic dejó claro que el salto de Rivero al fútbol europeo es inminente.
Un perfil defensivo que encaja en el plan de renovación de Simeone y refuerza el futuro inmediato del Atlético
El interés rojiblanco no surge por casualidad. En los despachos tienen claro que la defensa necesita rejuvenecerse, incorporar físico, agresividad y proyección. Rivero cumple todo eso y más. Zurdo, fuerte en el duelo, sereno con balón y competitivo a niveles que recuerdan a perfiles consolidados como Cristian “Cuti” Romero. En el club valoran también su polivalencia, ya que puede actuar como central y como lateral izquierdo según las necesidades del partido. Esa ductilidad lo convierte en una pieza de alto valor táctico.
La oferta rojiblanca y la competencia europea
La propuesta que estudia el club asciende a unos veinte millones de euros más bonus, una cifra que podría activar conversaciones con River Plate, pese a la dura cláusula cercana a los cien millones. El Atlético entiende que el margen de negociación existe, aunque será limitado. Además, el interés de Real Madrid y Tottenham hace que el escenario cambie cada día. En el Metropolitano creen que la figura de Diego Simeone, el entorno argentino y los referentes de su mismo país en el vestuario pueden ser argumentos decisivos para atraer al jugador.
Una historia de superación que conecta con la afición y da forma al carácter competitivo del futbolista
Rivero no es un talento cualquiera, sino un futbolista pulido a base de esfuerzo. Nacido en Moreno, trabajó desde niño vendiendo alfajores en los semáforos para ayudar económicamente en casa. Llegar a las inferiores de River fue solo el primer paso de una evolución que continuó con su cesión a Central Córdoba, donde terminó levantando la Copa Argentina 2024. Aquello llamó la atención de Marcelo Gallardo, que decidió recuperarlo para convertirlo en una pieza importante del proyecto. El siguiente salto llegaría con su debut con la selección argentina, donde reafirmó lo que ya intuían en su club: es un defensor moderno, intenso y con jerarquía.
En Argentina ya hay quien lo compara con el propio Cuti, una referencia de lo que debe ser un central competitivo en la élite europea. Su 1,85 de altura, su valentía para anticipar y su inteligencia para interpretar espacios lo colocan como un activo prioritario en cualquier proyecto que busque agresividad y orden en la línea de atrás.

Un futuro europeo inevitable y una operación tan ilusionante como compleja para el Atlético
Mientras su nombre empieza a viralizarse en informes técnicos y análisis deportivos, en River Plate saben que su salida será cuestión de tiempo. La entidad argentina no lo regalará, tiene contrato hasta 2028 y una cláusula que impone respeto. Sin embargo, la presión del mercado europeo puede cambiar escenarios que hoy parecen fijos. El Atlético, consciente de su oportunidad, estudia cada paso con cautela económica pero con ambición deportiva. Para el club, reforzar la zaga con un perfil de presente y futuro como Rivero sería un golpe de autoridad en un momento clave de evolución.


