El Atlético se deshace de dos fichajes que no cuajaron en el estilo Simeone. 60 millones embolsados y nueva salida al mercado.
Uno puso rumbo a Inglaterra y el otro cruzó hacia Italia, cerrando un doble adiós con acento europeo y misión cumplida para Alemany. Gallagher, fichado en el verano de 2024, y Raspadori, incorporado un año después, ya no vestirán de rojiblanco. Ahora, la misión será buscar refuerzos.
El Atlético ingresó 62 millones de euros en cuestión de días. El Tottenham se llevó al pivote inglés por 40 millones tras imponerse al Aston Villa, mientras que el culebrón Raspadori terminó con final feliz para el Atalanta, que abonó 22 millones de euros dejando atrás la embestida estéril de la Roma.
Obligado a firmar un centrocampista
En los despachos del Metropolitano el plan está claro: fichar un centrocampista diferencial. La idea es sumar un perfil que eleve el nivel competitivo inmediato y permita sostener la pelea en lo que resta de curso.
La salida de Gallagher explica la urgencia. El doble pivote queda reducido a solo tres piezas: Barrios, Cardoso y Koke. De ellos, únicamente el capitán, con 34 años, ha mantenido continuidad sin sobresaltos físicos. Llorente y Baena funcionaron de comodines.
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Simeone no mencionó nombres propios y confía plenamente en el trabajo de Mateu Alemany. “El jugador que llegue nos va a ayudar para compensar las salidas”, afirmó el Cholo. Uno de los nombres que se filtró de la lista es el de Leon Goretzka, que no tiene pensado renovar con el Bayern.
Atentos a la franja izquierda
En la Avenida de Luis Aragonés no descartan más movimientos y el radar también apunta a un delantero y a un lateral izquierdo. Eso sí, el mensaje es firme: solo llegarán refuerzos que eleven el nivel y aporten rendimiento inmediato. En el club quieren huir de apuestas fallidas de otros inviernos y evitar repetir errores que dejaron más dudas que soluciones.
Tras la salida de Galán en el carril izquierdo, el Cholo quedó con Ruggeri y las alternativas de desplazar a Hancko o bajar a Nico González. Si aparece una oportunidad, los colchoneros la evaluarán.
En cuanto a la parcela ofensiva, lo que más preocupa es el déficit de los que están en casa. La sequía de Julián se combina con la poca efectividad de Sorloth; en ese río revuelto es el experimentado Griezmann quien saca las castañas del fuego: el francés marcó 5 goles en los últimos seis partidos.





