Simeone encara un mercado sin revolución pero con decisiones importantes: la defensa y el mediocampo son las áreas más urgentes, con el respaldo económico de Apollo Global Management
El Atlético de Madrid ya tiene clara la hoja de ruta para el próximo mercado de verano. Sin necesidad de hacer una revolución total, el club entiende que hay piezas que no encajan y áreas que necesitan refuerzo. La primera y más simbólica de las salidas ya está confirmada: Antoine Griezmann se marcha al Orlando City al término de la temporada. El máximo goleador de la historia del club tendrá su despedida en el Metropolitano el 17 de mayo ante el Girona. Después, la MLS.
Pero el francés no será el único en hacer las maletas. Mateu Alemany baraja hasta cinco salidas más: Clément Lenglet, Thiago Almada, José María Giménez, Robin Le Normand y Obed Vargas están en la rampa de salida en mayor o menor medida.
Una defensa con demasiadas dudas
El caso más llamativo es el de Lenglet. A pesar de haber renovado hasta 2028, ha sido el quinto central en la rotación y su rol ha sido prácticamente inexistente. Todo apunta a que saldrá. Giménez tampoco tiene asegurado su sitio: sus últimas actuaciones y sus continuas lesiones han generado dudas sobre su continuidad pese al contrato largo. El uruguayo, históricamente indiscutible, ya habría deslizado su intención de marcharse.
Le Normand tiene una situación diferente. El central perdió peso en la jerarquía tras un bajón evidente en los últimos meses, pero tiene mercado y podría generar ingresos importantes. El club valora esa opción.
El mediocampo, la asignatura pendiente
La falta de un mediocentro defensivo puro sigue siendo el problema crónico del Atlético. Obed Vargas, con apenas 138 minutos desde su llegada en enero, tiene papeletas para salir cedido. Rodrigo Mendoza, con 380 minutos, podría continuar como pieza secundaria. El caso más preocupante es el de Thiago Almada: 1.488 minutos no han sido suficientes para convencer al cuerpo técnico y su salida parece cada vez más probable si llega una oferta razonable.
El plan del Atlético pasa por incorporar a Greenwood como sucesor de Griezmann y a Ederson de la Atalanta como el socio de alto voltaje que necesita Barrios en la medular. Dos fichajes que no son sencillos pero que la dirección deportiva tiene bien identificados.
El respaldo de Apollo y los ingresos de Champions
La situación económica del club es positiva. La Champions League ya ha generado 35,6 millones de euros en ingresos, más 15 millones adicionales tras eliminar al Barcelona. Alcanzar la final supondría otros 18,5 millones y ganar el título añadiría 6,5 más. A todo ello se suma la entrada de Apollo Global Management, que valoró el club en unos 2.500 millones de euros e invertirá en infraestructura y fichajes. El Atlético no llega al verano en una posición de debilidad. Llega con criterio y con músculo para ejecutar los cambios que necesita.



