El equipo de Míchel ha perdido credibilidad frente a los equipos de su entorno y llega al tramo final con cuatro puntos de colchón que se han reducido peligrosamente en las últimas semanas
El diagnóstico del Girona FC es claro y los números lo confirman sin piedad. De los 33 puntos en juego contra los equipos más implicados en la lucha por la permanencia, el equipo de Míchel solo ha sumado 10. Una cifra que explica mejor que cualquier otra por qué un equipo que hace semanas tenía ocho puntos de colchón sobre el descenso se encuentra ahora con solo cuatro, con el Sevilla, decimoctavo, pendiente aún del partido del lunes ante la Real Sociedad.
El desglose es demoledor. Contra el Oviedo, 1 punto de 6. Contra el Levante, 1 de 6. Contra el Sevilla, 1 de 6. Contra el Mallorca, 3 de 6. Contra el Alavés, 4 de 6. Contra el Elche, 0 de 3, con el bochornoso 3-0 encajado en el Martínez Valero todavía en la memoria. Son los números de un equipo que no ha sabido ganar las batallas que más importaban.
La derrota ante el Mallorca, el golpe que lo cambió todo
La última patacada llegó el viernes ante el Mallorca en Montilivi. La derrota ante el Mallorca de Demichelis comprimió la tabla hasta dejar al Girona con apenas cuatro puntos sobre el descenso, en un partido que el equipo necesitaba ganar para alejarse definitivamente de los problemas. No fue el primero de esos tropiezos y puede que tampoco el último.
Escalando un poco más, la situación tampoco es mucho mejor ante otros equipos en la zona media baja. Contra el Valencia, 3 puntos de 6. Contra el Espanyol, 4 de 6. Y contra el Rayo Vallecano, próximo rival el lunes 11 de mayo, un provisional 0 de 3, con el 1-3 del partido de ida todavía pendiente de revancha.
Míchel mantiene la confianza del club, pero el tiempo se acaba
Lo que no ha cambiado es la postura de la directiva con respecto al técnico. Incluso en el peor escenario posible, la directiva del Girona mantiene su apuesta por Míchel para la próxima temporada, sea en Primera o en Segunda. Una confianza institucional que contrasta con un rendimiento competitivo que ha dejado al equipo expuesto en los momentos clave.
El Girona llega a las cuatro últimas jornadas como decimosexto con 38 puntos. Por encima, el Mallorca y el Elche también con 38. Por debajo, el Alavés con 36, el Sevilla con 34, el Levante con 33 y el Oviedo con 28. La tabla está tan comprimida que una victoria puede significar respirar y una derrota puede significar el caos. El tramo final será una locura.



