Real Madrid ajusta la plantilla: Tchouaméni por €100M, Bellingham negociable, Mbappé intocable y Mourinho sube en la lista

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Un detallado informe del estado real de la plantilla madridista y la planificación del club blanco desvela las salidas confirmadas, los jugadores en el aire y el debate interno sobre el próximo entrenador

El Real Madrid tiene el verano mejor planificado de lo que aparenta. Bajo la calma oficial, el club ya tiene posiciones tomadas sobre cada jugador de la plantilla, los fichajes prioritarios y el debate sobre el banquillo. Un filtrado detallado del estado interno del club dibuja un panorama más complejo que el que transmiten los comunicados oficiales. Lo que sigue es el estado real de la situación a 1 de mayo.

Las salidas confirmadas: Lunin tiene autorización para buscar equipo

Andriy Lunin busca más minutos y su agente tiene autorización para traer una oferta al club. El Madrid no vería mal encajar unos 18 millones de euros por el portero ucraniano de 27 años, operación que además facilitaría el ascenso de Fran González al primer equipo, con el consiguiente encaje económico y de masa salarial.

Trent Alexander-Arnold sigue planteándose salir en verano, y su decisión dependerá del entrenador que llegue. Sabe que no contaría como primera opción si llegara Klopp o Mourinho. Su futuro, por tanto, está directamente ligado a la elección del banquillo.

En el lateral izquierdo, Álvaro Carreras, pedido expresamente por Xabi Alonso, no termina de convencer internamente. El interés del Arsenal de Arteta en él podría provocar una carambola: su salida y la continuidad de Fran García, que estaba valorado en 20 millones con el interés de Iraola pero que podría quedarse si Carreras sale.

Brahim Díaz tiene luz verde para marcharse: no cuenta con el respaldo de las grandes figuras del vestuario. Gonzalo García también tiene salida buscada, aunque el club aceptaría cifras sustancialmente menores a los 60 millones que circulan o lo incluiría en una operación de compra.

Los jugadores en el aire: de Camavinga a Bellingham

Eduardo Camavinga apareció en las listas de salida, pero la realidad es que no existe ninguna oferta por él. El jugador, apoyado por su gran relación con Vinicius y Valverde, no quiere salir. El Madrid ha aceptado esa postura.

La gran operación del verano puede ser la venta de Aurélien Tchouaméni. El Manchester United está dispuesto a llegar a los 95-100 millones de euros por el pivote francés, lo que convertiría esta en la salida más importante del mercado blanco. Si la operación se materializa, cambia por completo la capacidad de maniobra del club para fichar.

Jude Bellingham entraría en una categoría distinta. El club escucharía ofertas que superen los 100 millones de euros, considerando que esa cifra amortizaría el fichaje y liberaría masa salarial para un nuevo movimiento en esa zona del campo. Pero no se busca activamente su salida: solo se escucharía la oferta correcta, ya que Bellingham no es imprescindible de la misma manera que sí lo es Valverde.

Sobre Rüdiger, tiene la opción de renovación por un año encima de la mesa. El club valora positivamente su continuidad y el jugador tomará una decisión antes del Mundial. Raúl Asencio estuvo a punto de salir por mala conducta profesional, pero su situación ha evolucionado: la nueva lesión de Militão, la inseguridad sobre Rüdiger y su reciente pedido de disculpas a compañeros y directiva hacen probable su continuidad. Franco Mastantuono podría ser cedido a un equipo europeo fuera de España, aunque la decisión se retrasará hasta conocer al nuevo entrenador para ver si entra en sus planes.

Mbappé: el error que nadie puede deshacer

Sobre Kylian Mbappé, la postura interna es dura pero honesta. En las últimas semanas se ha instalado una preocupación real en el seno del club: muchos están convencidos de que su fichaje fue un error. Pero también saben que ahora mismo su salida es imposible por la ficha, el coste de traspaso y porque el propio jugador no quiere irse. La esperanza es que un entrenador experimentado pueda reconducir la situación. Vinicius, en cambio, es intocable: la directiva lo considera la estrella del equipo y su renovación sigue siendo prioritaria.

Las incorporaciones: lateral, central y pivote organizador

Las prioridades de fichajes están claras: un lateral derecho, al menos un central y un mediocentro organizador. Para el lateral, sigue gustando Iván Fresneda (Sporting de Portugal). Si el entrenador fuera Mourinho, podría aparecer el nombre de Amar Dedić (Benfica) sobre la mesa.

En defensa, el nombre que más suena es Nico Schlotterbeck (Borussia Dortmund). Aunque se estaba descartando por su proceso de renovación con el club alemán, el hecho de que haya incluido una cláusula de salida para el Madrid cercana a los 60 millones abre la puerta. También se barajan Konaté (en fin de contrato), Karim Coulibaly (Werder Bremen) y Jacobo Ramón (Como). Los más deseados son Luka Vušković y Ousmane Diomandé, pero son imposibles por precio en este momento.

Para el pivote organizador, Kees Smit (AZ) sigue siendo la opción más viable pese al ruido con Enzo Fernández. Si se hace efectiva la venta de Tchouaméni por 100 millones, el escenario cambia radicalmente. Los regresos de Nico Paz y Endrick son ya una realidad. El de Víctor Muñoz está en el aire: solo se ha puesto sobre la mesa por el supuesto interés del Barcelona. El presupuesto total para fichajes se limita a lo conseguido por las ventas más un máximo de 45 millones adicionales.

El entrenador: Arbeloa fuera, Mourinho sube y el tiempo apremia

A 1 de mayo no hay consenso sobre el próximo entrenador, pero sí una certeza absoluta: Arbeloa no seguirá. Su valoración ante Florentino ha caído mucho en las últimas semanas. El club considera que ha dado demasiados minutos a canteranos generando desestabilización y que la gestión de las estrellas no fue la correcta. El punto de inflexión fue la utilización del canterano Pitarch en detrimento de Camavinga en varios partidos.

La directiva sigue dividida en tres frentes: Laghrari empuja por Klopp, JAS por Mourinho y Florentino por Pochettino. Klopp sería el hombre ideal según gran parte del club si viniera sin condiciones, pero la operación es complicada financieramente y requiere un proceso largo. Pochettino es el preferido de Florentino porque está convencido de que su relación previa con Mbappé puede ayudar a resolver el problema de vestuario. Sin embargo, la cúpula no confía en él y esperar al final del Mundial es un problema de plazos.

Mourinho no era la primera opción de nadie, pero escala posiciones. Arbeloa sería cesado el 25 de mayo y el primer contacto con Mourinho llegaría el lunes siguiente: queda libre del Benfica sin coste alguno y tiene disponibilidad inmediata, algo que ni Pochettino ni Klopp pueden garantizar. Su cláusula de salida reducida vence en 26 días, lo que añade urgencia. Se le considera el hombre ideal para poner orden en el vestuario y un paso de transición antes de una apuesta más ambiciosa. El tiempo corre y el Madrid sabe que no puede permitirse llegar al mercado veraniego sin entrenador.