El extremo rompió nueve partidos sin marcar en el derbi vasco con dos goles que sentenciaron el 4-2 ante el Alavés
Nico Williams llevaba nueve partidos sin marcar. Una pubalgia que condicionó casi toda la temporada, una recuperación lenta, semanas de puesta a punto progresiva. Y entonces llegó Mendizorrotza, el derbi vasco, y el extremo del Athletic firmó el partido que la afición rojiblanca llevaba semanas esperando: doblete en menos de cinco minutos para sentenciar un 4-2 que mete al Athletic de lleno en la pelea por Europa con cuatro jornadas por delante.
No fue un triunfo cómodo. El Alavés, que se juega la permanencia, plantó cara desde el primer minuto. Antonio Blanco adelantó a los locales en apenas ocho minutos. Robert Navarro empató al inicio del segundo tiempo. Y Nahuel Tenaglia volvió a poner por delante a los babazorros. El Athletic estuvo dos veces por detrás en Mendizorrotza y las dos veces respondió. Primero con Oihan Sancet, que igualó cuando el partido amenazaba con torcerse. Después, con Nico.
El doblete que lo cambió todo
En el tramo final, con el partido igualado y el tiempo apretando, Nico Williams se robó los flashes. Dos goles en menos de cinco minutos, con la furia y la determinación que le caracterizan cuando está físicamente a punto. El primero para adelantar. El segundo para sentenciar. El 4-2 definitivo que convierte Mendizorrotza en el escenario de una de sus mejores actuaciones de la temporada.
Como ya publicamos, el Athletic solo gana cuando Nico está disponible y a nivel: sin el extremo bilbaíno, el equipo encadenó seis derrotas y un empate en los partidos en que no estuvo. La estadística es demoledora y el derbi de hoy la confirma una vez más. Cuando Nico está bien físicamente, el Athletic es otro equipo.
Una temporada de batalla contra su propio cuerpo
La temporada de Nico Williams ha sido una guerra constante contra la pubalgia. Como contamos en su día, su valor de mercado cayó de 70 a 50 millones como consecuencia directa de los meses perdidos por la lesión. Hoy, con el cuerpo a punto y el derbi como escenario, la respuesta fue la mejor posible: dos goles en cinco minutos que acercan a Europa y que llegan en el mejor momento, con el Mundial 2026 en el horizonte y De la Fuente mirando de cerca.



