Desde su llegada, Juanfran Funes pateó el tablero en La Rosaleda y diseña su modelo futbolístico para el Málaga, que busca los playoffs.
El aterrizaje de Funes en el Málaga nació como un volantazo necesario para frenar la sangría lejos de La Rosaleda. Un mes después, el balance deja más dudas que certezas: una victoria agónica ante el Mirandés, dos empates y una eliminación copera vergonzosa ante el Talavera.
Pese al complejo escenario, el entrenador de Loja movió piezas desde el primer día, agitando jerarquías y cambiando el pulso del vestuario.
Los que resurgen
Entre los beneficiados, el nombre propio es Einar Galilea. De olvidado con Pellicer a pilar en la zaga, el vasco pasó de suplente eterno a central fiable, incluso decisivo con dos goles.
En la medular se encendió un faro llamado Izan Merino, convertido de nuevo en el 6 que gobierna la salida de balón en el 4-3-3 del entrenador. No menos determinante está siendo Carlos Dotor, omnipresente en el triángulo del medio y esencial para sostener el ritmo del equipo.
En la ofensiva no hay debate: Niño es el 9 del proyecto. Cuatro goles con el nuevo técnico, un doblete histórico ante el Mirandés y una eficacia demoledora cada vez que pisa el área.

Los damnificados
En el otro lado del espejo aparecen los damnificados. Rafita es el caso más contundente: de seis titularidades consecutivas en Segunda a regresar al filial. Tampoco Murillo ni Montero han convencido; los dos perdieron terreno tras el flojo partido por Copa.
Rafa Rodríguez Y Chupete son otros de los nombres propios que fueron perdiendo peso en el nuevo ciclo en el banquillo de los boquerones; ratificando el proceso de transición acelerada que vive el equipo.
Funes cierra la puerta al mercado
Luego del empate con sabor amargo frente al Zaragoza, el Málaga ajusta tornillos con Funes al mando, decidido a que el equipo aterrice en el Belmonte con otro aire. El preparador granadino evita desviar la mirada hacia el mercado y se aferra al trabajo diario.
“No me planteo fichajes”, afirmó Funes. El ex entrenador del Atlético Malagueño se centra en lo que tiene y quiere sacar jugo de la plantilla actual.
En la previa del partido frente al Albacete, el míster elogió el trabajo de Alberto en el equipo manchego y afirmó que los primeros 20 minutos, el equipo deberá resistir a la presión del Belmonte.





