El defensa ha cambiado de agente y ahora es la agencia Unique quien lleva las negociaciones, mientras la Premier League y la Serie A siguen de cerca su situación
El futuro de Óscar Mingueza sigue siendo la gran incógnita del verano en Balaídos. El defensa polivalente del RC Celta termina contrato este mes de junio y, a estas alturas, no tiene ningún acuerdo cerrado con nadie. Ni con el Celta ni con ningún otro club. La renovación es difícil, pero ninguna de las dos partes la descarta del todo.
Lo que sí ha cambiado en las últimas semanas es el entorno del jugador. Mingueza rompió con su agente de toda la vida, Josep María Orobitg, para ponerse en manos de la agencia Unique, que ya ha tomado las riendas de las conversaciones con el club vigués. Un movimiento que introduce nuevas variables en una negociación que lleva meses estancada.
El Celta quiere, pero no puede igualar lo que ofrece el mercado
La dirección deportiva del Celta, con Marco Garcés al frente, tiene sobre la mesa una propuesta de renovación de cuatro millones de euros anuales para el jugador. El problema es que el mercado exterior le ofrece condiciones muy superiores. La falta de respuesta del jugador lleva semanas generando pesimismo en Balaídos, aunque desde el club insisten en que no dan la renovación por perdida.
El interés de ligas poderosas como la Premier League y la Serie A es real. La Juventus sonó con fuerza en el mercado de invierno y, aunque no hubo movimiento, el interés del club italiano no ha desaparecido. El jugador, que cumplirá 27 años a mediados de mayo, no ha querido precipitarse. Desde el Celta entienden su postura, pero el reloj corre.
El lastre del acuerdo con el Barcelona y el cambio de valor en el mercado
Hay un factor económico que complica aún más la situación del Celta en esta negociación: el 50% de cualquier traspaso va destinado al FC Barcelona, club en el que Mingueza se formó y del que salió hacia Vigo. Eso significa que si el jugador se marchara por 20 millones, el club gallego apenas recibiría diez. Si lo hace libre en junio, el Barça no verá un solo euro.
Su valor de mercado ha pasado de los tres millones al llegar a Vigo a cerca de los 20 millones actuales, un salto que refleja la transformación del jugador bajo las órdenes de Claudio Giráldez. Su capacidad para el pase, el juego combinativo y la polivalencia táctica, capaz de actuar como lateral, central o incluso interior, lo han convertido en un perfil muy cotizado fuera de España. Los referentes del vestuario, con Iago Aspas y Borja Iglesias a la cabeza, ya presionaron en enero para convencerle de renovar, pero el acuerdo no llegó entonces y el tiempo se acaba.
Sin Mundial y con el foco en decidir su futuro
Mingueza llegó a entrar en los planes del seleccionador Luis de la Fuente, pero en los últimos meses ha perdido ese favor y salvo sorpresa no figurará en la convocatoria para el Mundial de este verano. Su rendimiento con el Celta no ha estado a la altura de temporadas anteriores, aunque su peso en el sistema de Giráldez sigue siendo alto. El técnico adapta el esquema a sus condiciones, algo que el jugador valora.
Lo único seguro es que Mingueza no tiene prisa y que aún no ha cerrado ninguna puerta. El Celta tampoco. Pero con el contrato venciendo en semanas, la decisión no puede esperar mucho más.



