Michelle huye despavorida de First Dates tras chocar con un holgazán

El alicantino que acepta sin pudor ser un haragán

Es difícil imaginar que en pleno siglo XXI aún hayan tipos como Sergio sin razón ni oficio, Este será el precio que tendrá que pagar Michelle al haber aceptado participar en First Dates. “Me considero un nini especial, un nininini ni estudio ni trabajo ni quiero ni lo intento” declaró el hombre muy orgulloso de no hacer nada productivo.

El comensal fue el primero en arribar al restaurante de Cuatro y en su charla habitual con Carlos Sobera dijo que desea una mujer muy guapa y si tiene tatuajes mejor. La llegada de Michelle alumbró el recinto pues se trata de una mujer de 23 años bastante atractiva. Lo cual Sergio lo pudo notar desde el principio.

 Michelle First Dates
Michelle nunca pensó encontrarse con una cita como Sergio, desagradable y directa

Michelle quedó bastante decepcionada y sorprendida de su cita en First Dates

El encuentro con fines románticos entre los dos comensales, comenzó de manera muy normal. Pero cuando Sergio decidió adelantarse muchas paginas la cita se empezó a arruinar. “Yo tengo un don con la lengua. No me preguntes por qué, pero tengo el don de la lengua. Comiendo el ‘ñoco’ soy un experto”. La chica quedó atónita y no sabía que responder.

“Me he quedado sin palabras, porque es un tema que a mí me incomoda y no considero que eso se tenga que decir en una primera cita” agregó la mujer un poco disgustada. La cita pasó de ser una sana conversación a ser un total monologo con ocurrencias en fuera de lugar de Sergio, que siguió predicando. “La primera noche no me la calzo, necesito saber de dónde viene, me da asquete” expresó el comensal.

Las frases en fuera de onda que terminaron de espantar a Michelle en First Dates

Como si no fuera suficiente tener que soportar la cataratas de ocurrencias inapropiadas por parte del desempleado. El hombre casi que parecía estar acosando a la mujer. “Es ver una mujer tatuada y se me van los ojos. Me llama mucho la atención. En el tema sexo es ver una mujer desnuda con las piernas tatuadas y dices… ¡aguanta!” agregando. “Un buen culo es… y unas buenas tetas también”.

Era como si el hombre quisiera arruinar su cita con intención, “Si estamos tumbados después de tener relaciones sexuales y te me acercas… te podría volver a dar. Para eso soy un cerdo”. El final era más que obvio, Michelle no quiso tener una segunda cita pues durante toda la vida se sintió incomoda.

Bosé Évole