Simeone deja un damnificado en la victoria del Atlético en Oporto

Una de sus estrellas parece quedar fuera para lo que resta de temporada debido a su bajo rendimiento

El partido que tenía que hacer el Atlético por fin lo ha hecho, el día que tenía que lograrlo y ante el Oporto, su rival directo. Los ‘colchoneros’ se han clasificado con su triunfo en Portugal, a manos del que para muchos iba a ser el clasificado a la siguiente instancia del torneo de clubes más importantes del mundo, la UEFA Champions League.

Un uno a tres contundente, que pese a que sufrió gran parte del compromiso le ha terminado entregando el premio gracias en parte al triunfo del Liverpool en Italia sobre el AC Milan. No obstante no todo es alegría, ha quedado certificado que para Simeone el caso de Joao Félix no tiene reversa, pues para la muestra no tuvo un solo minuto en el campo incluso ante la lesión de Luis Suárez.

Atlético Joao Félix
Una serie de informaciones sin corroborar, se han filtrado con el ánimo de desestabilizar al Atlético y a Joao Félix.

Se han acabado los plazos, Simeone le quiere afuera del Atlético ahora mucho más tras el partido ante Oporto

Cuando el entorno ardía, y cuando se necesitaba de una cuota de talento, el ‘Cholo’ lo ha dejado claro, ha preferido apostar por Matheus Cunha, un jugador de similares condiciones a las del uruguayo. El equipo estaba metido atrás, defendía cerca al área y la figura era Oblak. Quizás un jugador con las características de Joao Félix hubiese sido oportuna pero no, al final no ha sucedido.

Para el entorno y para el jugador las sensaciones han sido clarísimas, no cuenta más y lo que preocupa ahora mismo es saber quién va a tomar las riendas de ese camino. Han invertido demasiado dinero en obtener sus servicios, y lo mínimo que esperaban era que correspondiera a ese hecho. Jugando, dese3quilibrando y sacando la cara ante la ausencia de matices en el grupo.

El partido como prueba de carácter fue una exhibición más en la era Simeone

Ya pasando a terrenos mucho más amenos, lo mostrado ayer fue impresionante. El equipo supo sufrir y más allá de la expulsión se supo sobreponer. Primero Oblak respondiendo a los tímidos ataques del Oporto, y luego Griezmann metiendo el primero a la salida de un saque de esquina, y luego metiendo una pelota a la contra de Correa.

El cierre fue obra de De Paul con un rival entregado y que sabía que el resultado no le valía. Han sacado su mejor versión en el peor momento. Han metido testosterona cuando carecía el talento, y han hecho vibrar a los seguidores que fueron hasta la casa de los dragones lusos.

Atlético Marcos Llorente