El truco secreto de El Chiringuito para convertir en gurús a los tertulianos más tercos

Pedrerol maneja los hilos a su antojo y coloca a sus colaboradores como líderes de opinión

Que Josep Pedrerol es un maestro de la comunicación salta a la vista. Lo logrado con El Chiringuito se escapa de todo análisis lógico y la fuerza mediática que tienen sus tertulianos sorprende a la mayoría de profesionales del periodismo deportivo. Pero como todo en la vida, el éxito de El Chiringuito también tiene un truco secreto.

Vivimos en la era de las redes sociales. Y si hay un contexto en el que nadie es objetivo, además de la política, ese es el fútbol. Los que están a favor del Real Madrid van a acusar a los árbitros en las derrotas y se van a venir arriba con cualquier victoria. Además si es con linchamiento al eterno rival, mejor que mejor.

Chiringuito truco
El jefe de El Chiringuito hace de sus tertulianos gurús

Pedrerol maneja los hilos a su antojo

Esto parece una perogrullada. Pero Pedrerol ha sabido manejar ese forofismo que existe en el fútbol para crear un formato de éxito sin precedentes. Los espectadores de El Chiringuito no tienen un criterio objetivo. El madridista disfruta con Roncero, Duro o Juanma Rodríguez.

El culé con Jota Jordi, Cristóbal Soria o Lobo Carrasco. No en vano, El Chiringuito se dispara en audiencia, precisamente, cuando hay una derrota hiriente de Real Madrid o de FC Barcelona. ¿Por qué? Muy sencillo. Los culés están deseando ver a Tomás Roncero triste y protestón. Y viceversa cuando gana el Madrid.

El gran truco de El Chiringuito para arrasar

Ese es el gran truco de éxito de El Chiringuito. Pedrerol ha logrado que los espectadores que odian a Soria y que aluden como argumento que no aporta nada… son los mismos que idolatran a Roncero. Y al revés sucede igual. Ha logrado convertir a tertulianos sin criterio en gurús de opinión en redes sociales.

Porque de profesionales del periodismo, al menos se espera cierta coherencia en el discurso. Pero en El Chiringuito el día que pierde una Supercopa, la Supercopa no le interesa a nadie. Y el día que se gana la Supercopa es un título de prestigio. Con esa falta de criterio, pero teniendo dos bandos claros, Pedrerol ha elevado el éxito de un programa que arrasa noche tras noche.

Chiringuito Florentino